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Arte del siglo XX: El Grupo Zaragoza

El 8 de junio del año 1963 el Grupo Zaragoza inauguró su primera exposición artística sumándose así a la trayectoria de otros grupos artísticos aragoneses

Obras de Ricardo Santamaría, fundador del Grupo Zaragoza.

Como escuché o leí alguna vez pero no recuerdo la autoría de la frase (un servidor tiene una memoria atroz), la vida cultural de Zaragoza tras los siguientes años del fin de la Guerra Civil Española estaba por debajo de la altura de los bordillos de las aceras. Y es que con la dictadura franquista se impuso un único modo de pensar, muy controlado desde las altas esferas y marcado por el llamado «nacionalcatolicismo», la ideología que el régimen decía impulsar y seguir. Por fortuna todavía quedaban algunos de esos tradicionales cafés zaragozanos al más puro estilo vienés, en los que seguían produciéndose debates y tertulias culturales, destacando por ejemplo el Café Niké y su famosa peña liderada por el poeta Miguel Labordeta en la que se juntaron artistas de diferentes campos para intentar revivir la cultura en la capital aragonesa.

Ese control del franquismo afectó a todo, y el mundo del arte no es nunca ajeno a ello en cualquier tipo de régimen dictatorial. En el caso de Aragón podemos ver casos muy cercanos, como el del genial escultor José Bueno, autor de obras como la que representa a Alfonso el Batallador en el Parque Grande u otras que vemos repartidas por la ciudad. Pero tras la guerra, la mayoría de los encargos que le llegaron estuvieron dirigidos al mundo religioso.

Este es solo un ejemplo de los muchos que se podrían poner, pero es una muestra de algo que es impepinable: no se puede poner cortapisas ni controlar al mundo del arte, pues este necesita precisamente no ser controlado para mostrar todo su potencial, independientemente de que a uno luego le gusten o no las creaciones, ya sean pictóricas, escultóricas, literarias o cinematográficas.

Pintura de Juan José Vera Ayuso, integrante del Grupo Zaragoza.

De ese modo fueron irrumpiendo los llamados «grupos artísticos» en Aragón, como Pórtico, Forma, Tierra, Equipo Arellano, Azul o el Grupo Zaragoza. Estos grupos fueron surgiendo por diferentes necesidades de los miembros fundadores, como el buscar un ambiente artístico que escapara, al menos en parte, de ese control del pensamiento y las expresiones artísticas, por amigos que se acababan juntando y creando su propio grupo, o también por ambiciones personales en la búsqueda de un trampolín que impulsara sus carreras como escultores, ceramistas, pintores o fotógrafos. Así surgió el Grupo Zaragoza, muy marcado por la abstracción y el vanguardismo, y donde destacaron pintores como Juan José Vera Ayuso, quien ya contaba en la década de 1960 con una dilatada trayectoria habiendo participado en el I Salón Aragonés de Pintura Moderna del año 1949 en la Lonja zaragozana, o el pintor y escultor Ricardo Santamaría.

El Grupo Zaragoza se convirtió durante sus algo más de cuatro años de existencia, entre su primera exposición en junio de 1963 hasta octubre de 1967, en uno de los más prolíficos en cuanto a la exposición de arte en Aragón, no limitándose solo a la pintura, sino también desarrollando recitales de poesía y proyecciones de cortometrajes de cineastas zaragozanos, además de organizar conferencias sobre arte vanguardista. Y todo con un muy escaso apoyo por parte de las instituciones incluso a pesar de que, por lo general, sus exposiciones de arte abstracto solían acaparar buenas críticas de prensa y asistentes, y a que no se limitaron a dar a conocer su trabajo solo por Aragón. Y es que también desarrollaron exposiciones fuera de tierras aragonesas, como la que organizaron en diciembre de 1963 en la sede de la Caja de Ahorros Municipal de Pamplona, o la de enero de 1964 en el Cercle Artistic de Sant Lluc de Barcelona, donde se incorporó al grupo el pintor Juan Borobio Rodríguez.

El grupo dio por finalizada su andadura con una exposición en la galería Raymond Creuze de París, en 1967. YOAN VALAT / EFE

Ya en julio de 1965 organizaron en la localidad oscense de Riglos un encuentro de artistas con el objetivo de intercambiar ideas, experiencias y sobre todo hablar de la cuestión siempre problemática de tratar de conectar el arte con el público, creándose en este encuentro el llamado Manifiesto de Riglos, que sería publicado más tarde.

El Grupo Zaragoza puso fin en 1967 a su profusa actividad con una exposición en la galería Raymond Creuze de París en la que participaron el propio Ricardo Santamaría, Juan José Vera, Daniel Sahún, Teo Asensio y Otelo Chueca. Tras cuatro años y medio muy intensos, sus integrantes daban por conseguido el objetivo inicial del grupo, que era dar a conocer e impulsar la pintura vanguardista aragonesa y hacer crecer la vida cultural de ese Aragón de mediados del siglo XX.

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