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La sublevación de Jaca

Hace 95 años, Fermín Galán y Miguel Ángel García fueron fusilados por sublevarse contra la monarquía.

El rey Alfonso XIII

El rey Alfonso XIII / arnau pascual

Sergio Martínez Gil

Sergio Martínez Gil

Hoy, día en el que se publican estas líneas, es 14 de diciembre de 2025, y al igual que hace 95 años, también es domingo. A pesar de ello, y aunque en el ejército español no era costumbre que se realizaran fusilamientos ese día de la semana por caridad cristiana, a las 14 horas, y tras realizar un apresurado consejo de guerra que apenas duró 40 minutos, fueron juzgados, sentenciados y ejecutados por un pelotón los capitanes Fermín Galán Rodríguez y Miguel Ángel García Hernández. ¿La causa? Haber sido los protagonistas de un intento de sublevación militar con el Regimiento Galicia, acantonado en la localidad altoaragonesa de Jaca, para derrocar el régimen de la Restauración encarnado en ese momento en la figura de Alfonso XIII y buscar la proclamación de una república en España.

Miguel Ángel García Hernández había nacido en Vitoria en el año 1899 en el seno de una familia de tradición castrense, pues su padre era capitán de infantería. Ingresó en el ejército en 1918 iniciando su formación en la Academia de Infantería de Toledo donde se formó hasta que en 1921 se incorporó al Regimiento de Infantería América, siendo su primer destino el protectorado que España tenía en el norte de Marruecos.

Una ocupación que había derivado en una cruel guerra en la que el ejército español sufrió terribles desastres como el del Barranco del Lobo en 1909 o el de Annual en 1921, justo unas semanas antes de que García Hernández llegara a Marruecos, y que costaron miles de vidas. Allí pasó varios años siendo protagonista de algunos combates encarnizados e incluso saliendo gravemente herido el 2 de septiembre de 1924 cuando formaba parte de una columna que protegía un convoy y que había quedado sitiada por las tropas de Abd el-Krim. Con el tiempo se recuperó de sus heridas, y en 1926 fue llevado a otro destino hasta que en 1928 ascendió al grado de capitán y fue destinado al Regimiento de Infantería Galicia con base en Jaca.

Dos años más tarde llegaría su participación en una sublevación en la que realmente era su compañero y también capitán, Fermín Galán, el que llevó la voz cantante. Fermín nació también en el año 1899 en la localidad gaditana de San Fernando, y al igual que Miguel Ángel, también provenía de una familia de tradición militar, pues su padre era suboficial de la Armada española. Como todo joven militar de la época, también acabó destinado en aquella guerra en Marruecos, destacando en acciones como la liberación de la posición de Sidi-Messaud. Su actuación mereció que fuera mencionada en los informes posteriores que iban firmados por un por entonces joven Francisco Franco. Tiempo después, Fermín Galán cayó herido de gravedad en otra operación, siendo enviado a España a recuperarse en el Hospital de Carabanchel y aprovechando el tiempo para escribir una novela llamada “La barbarie organizada”, en la que muestra lo mucho que la Guerra de África marcó su carácter y pensamiento político.

Para el capitán Fermín Galán algo no funcionaba, y debían producirse cambios profundos en España. Es por ello por lo que se implicó en 1926 en la “Sanjuanada”, un intento de golpe militar para acabar con la dictadura del general Miguel Primo de Rivera establecida tres años antes. El fracaso del golpe llevó a Galán a ser encerrado en el castillo de Montjuic, donde comenzó a tener contactos con destacados líderes del anarquismo. Con la posterior caída en desgracia de Primo de Rivera, Galán logró la amnistía siendo destinado también a Jaca al Regimiento de Infantería Galicia, donde empezó a ver los acontecimientos con escepticismo. Las promesas del rey Alfonso XIII iban en la dirección de recuperar el sistema político anterior a la dictadura, pero lo cierto es que muchos sectores no se fiaban de ello ni de un monarca que había dejado en suspenso la Constitución que había jurado cumplir y proteger cuando le había convenido.

Así, muy pronto Galán entró en contacto con círculos opositores al régimen alfonsino (especialmente republicanos), que estaban preparando un golpe militar secundado por una huelga general para forzar el derrocamiento del monarca. Sin embargo, el plan, al que se había sumado Fermín Galán como uno de los principales líderes del brazo militar, llevaba semanas retrasándose, y el capitán gaditano comenzó a recibir avisos de que la realización del golpe comenzaba a ser ya un secreto a voces. Por eso, y con la esperanza de que otros se unieran, Fermín anunció que iba a levantar en armas a sus tropas en Jaca el 12 de diciembre.

El pronunciamiento acabó en desastre ya que los movimientos para bajar desde Jaca hasta Huesca se ralentizaron mucho por varios motivos, mientras que apenas hubo otros militares que secundaron el golpe en el resto del país ni tampoco se produjo la mencionada huelga general. La Sublevación de Jaca acabó en fracaso, y tras varias escaramuzas Fermín Galán y Miguel Ángel García se entregaron, siendo rápidamente juzgados, condenados a muerte y fusilados hace hoy 95 años. Curiosamente, ese día el intento de proclamar una república en España fracasó, y muchos maldijeron a Fermín porque consideraban que su actuación había provocado el fracaso de cualquier intento de acabar con la monarquía. Sin embargo, apenas unos meses más tarde de su fusilamiento, el 14 de abril de 1931, era proclamada la Segunda República Española tras los resultados obtenidos en la mayoría de capitales de provincia en las elecciones municipales celebradas dos días antes. Ironías del destino.

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