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ENTENDER + CON LA HISTORIA

¿Cuántas veces ha visitado un papa Zaragoza? La historia de Adriano VI y las dos visitas de Juan Pablo II

La reciente gira del papa León XIV por España ha reabierto el debate sobre una futura visita a Zaragoza, ciudad que solo ha recibido a un pontífice en activo en tres ocasiones: Adriano VI en 1522 y Juan Pablo II en 1982 y 1984

El papa Adriano VI fue el primer pontífice en visitar Zaragoza.

El papa Adriano VI fue el primer pontífice en visitar Zaragoza.

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Sergio Martínez Gil

Sergio Martínez Gil

Zaragoza

Ayer finalizó la visita que el papa León XIV ha realizado estos últimos días a España, con un viaje que le ha llevado por Madrid, Barcelona y las islas Canarias, y que se ha saldado con unos actos multitudinarios. El pontífice no ha pasado por Zaragoza a pesar de ser un importante centro de peregrinaje mariano en el que además el cabildo ya ha comenzado los preparativos de cara al todavía lejano horizonte del año 2040, momento en el que se pretende celebrar el bimilenario de la tradición que cuenta la venida de la Virgen del Pilar en la por entonces Zaragoza romana. Es cierto que se han hecho unas cuantas alusiones con respecto a una posible futura visita papal, pero de momento esta se encuentra totalmente en el aire.

De todos modos, y siguiendo el hilo de lo ocurrido estos últimos días, aprovecho estas líneas para hacer como siempre un repaso a la historia y recordar las tres ocasiones hasta el momento en las que un papa de Roma en activo ha visitado la capital aragonesa. Lo cierto es que el papado y Aragón han tenido una estrecha relación a lo largo de los siglos, y muy especialmente en la Edad Media. Hay que recordar que los inicios de Aragón como reino, allá por el siglo XI, están íntimamente ligados a la Santa Sede, pues Sancho Ramírez no solo peregrinó hasta la misma Roma en el año 1068, sino que se declaró vasallo del papa y pagó una elevada suma económica para que este le coronara y reconociera como rey. Desde ese momento, nadie podría poner en duda su título de rey, teniendo en cuenta que su padre, Ramiro I, era un hijo ilegítimo.

Siglo y medio más tarde Pedro II el Católico repitió el viaje a Roma y renovó el vasallaje hacia el papado, siendo de nuevo coronado previo paso por caja. Pero la monarquía aragonesa no siempre estuvo en buenas relaciones con el papado, pues hubo monarcas como Pedro III el Grande o Alfonso III que incluso llegaron a ser excomulgados, y hasta el propio Dante los sitúa a las puertas del purgatorio en su Divina comedia.

Pero vayamos con las tres visitas papales que ha habido a la ciudad de Zaragoza en toda la historia. Las dos más recientes todavía perduran en el recuerdo de miles de zaragozanos y aragoneses, teniendo la peculiaridad de que estuvieron muy cercanas la una de la otra en el tiempo y que ambas fueron protagonizadas por el mismo pontífice, el polaco Juan Pablo II. La primera de ellas se produjo a principios del mes de noviembre de 1982, llegando a la ciudad el día 6 para abrir una gira que le llevó por varios puntos de España. Realizó actos en la Ciudad Universitaria para después ir hasta una por entonces recién reformada Romareda con motivo del mundial que se acababa de celebrar ese mismo año.

En el estadio zaragocista esperaban a Juan Pablo II más de 40.000 niños, y allí recibió de las manos del por entonces alcalde de la ciudad, Ramón Sainz de Varanda, las llaves de Zaragoza. Después realizó un encuentro con enfermos, y por supuesto acudió a la catedral-basílica del Pilar de Zaragoza, donde en un gesto nada común en un pontífice, se quitó su solideo para descubrirse la cabeza ante la Santa Columna y la Virgen del Pilar. En el camarín de la Virgen, se cuenta que el papa habría dicho «qué pequeña es y qué fuerza tiene».

No tardaría mucho en regresar a la ciudad, pues llegó menos de dos años después, el 11 de octubre de 1984, y en plenas fiestas del Pilar. En esta ocasión fue la única parada que Juan Pablo II hizo en España, pasando apenas 16 horas en la ciudad. Pero no era casual, pues desde la capital aragonesa comenzó un viaje que le llevó a América con motivo del inicio de los actos de conmemoración del quinto centenario de la llegada de Cristóbal Colón a América. Y lo hizo desde aquí por el simbolismo que tiene la Virgen del Pilar como patrona de la Hispanidad.

Estas fueron las visitas más recientes de un papa a Zaragoza, pero no fueron ni mucho menos las primeras. Para llegar a eso nos tenemos que ir nada más y nada menos que hasta el siglo XVI. Uno de los consejeros más importantes de Carlos de Habsburgo fue Adriano de Utrecht, que llegó a los reinos hispánicos en 1516 para ser una de las personas más importantes para aconsejar al nuevo monarca tras la muerte de Fernando II el Católico. Adriano era sacerdote y llegó a ser inquisidor general del reino de Aragón durante unos meses de 1516, para justo al año siguiente ser ordenado cardenal por parte del papa León X. Cuando Carlos fue elegido como nuevo emperador del Sacro Imperio Romano Germánico tuvo que ausentarse de sus reinos hispanos, dejando a Adriano como regente en una Castilla en la que al poco tiempo estalló la Rebelión de los Comuneros.

Fue en ese contexto cuando una vez muerto el papa León, el 9 de enero de 1522 Adriano fue elegido como nuevo pontífice a pesar de no estar ni tan siquiera presente en el conclave. Una vez se enteró, el 8 de marzo aceptó la elección, y decidió no cambiar su nombre como pontífice, por lo que pasó a la historia como el papa Adriano VI. En su camino hacia Roma iniciado desde las Españas, comienza su periplo en Vitoria, para desde ahí seguir hasta una Zaragoza donde permaneció toda la Semana Santa de ese año 1522. De esta forma, se convirtió en el primer papa que, aunque de una forma poco ortodoxa, estuvo en la capital aragonesa. Después seguiría su camino hacia Tortosa, para coger un barco que le llevó hasta una Roma en la que fallecería poco más de un año más tarde.

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