Tras un comienzo desigual, una ola posterior de frío siberiano y una desastrosa bonanza climática con lluvia en las fechas claves de fin de año, el primer tercio de la temporada de esquí en las estaciones de nieve aragonesas ha sido calificado como "atípico, aunque aceptable" en el Pirineo y "excelente" en Gúdar-Javalambre, según fuentes del organismo autonómico Nieve de Aragón. En cualquier caso, la ocupación hotelera en Jaca entre los días 26 de diciembre y 3 de enero sólo ha tenido un 78% de media, en un momento de temporada alta, siguiendo "la tendencia lineal de hace muchos años", según indicó María Victoria Marco, responsable de Horeca. En Teruel, Valdelinares, parece cumplir con las expectativas en un buen año desde su apertura el 24 de noviembre, con "muchos esquiadores principiantes, en su mayor parte de la comunidad valenciana". Sus responsables señalan que la humedad de los últimos días ha borrado mucha nieve en un centro donde lograron en diciembre espesores de metro y medio. Javalambre, por su parte, en la misma línea de animación turística, volvía ayer a recibir una nevada después de una semana lluviosa. Desde Formigal y Panticosa, los centros invernales más afectados por la mala climatología del Año Nuevo, que tuvieron cerradas las pistas el miércoles, se expresaba ayer un claro optimismo por el cese de la lluvia y el retorno de la nieve a sus remontes. La ocupación turística descendió desde el pasado lunes en Candanchú, donde dos días seguidos lluviosos rebajó de 19 a cuatro los kilómetros esquiables. El pasado miércoles alternó ya la nieve con el agua y las expectativas son buenas, con reservas consignadas ya para la semana de Carnaval. Fuentes de la estación señalaban ayer que esta temporada "ha ido bastante bien", desde la apertura de la temporada en el puente de la Constitución (en el año 2000 Candanchú no abrió hasta el 26 de diciembre). La ola de frío dejó mucha nieve consolidada y los quitanieves de las carreteras funcionaron bien en los días difíciles, indicaron. Astún, que había arrancado "una buena temporada" de esquí ya el 23 de noviembre, ha visto cómo esta semana "la gente se está marchando de los valles por causa del agua", según declaró ayer a este diario José Manuel Pantoja, su máximo responsable. Tras un mes de diciembre "de maravilla, mejor que el del 2000", y el bajón de estos tres días en las pistas, Astún ha mantenido el lleno en su hotel y presenta buenas perspectivas de cara al próximo fin de semana, con más nieve en perspectiva. El responsable de la estación de Formigal, José María Abós, señalaba a su vez que "este año, vamos mal". Sin haber podido abrir en el puente de comienzos de diciembre, comenzaron el día 21 con 18 kilómetros esquiables en una primera semana navideña "floja". La lluvia llegó el 29 de diciembre y hasta el 2 de enero el centro invernal estuvo cerrado por el agua. Fue una decepción para toda la gente que había llegado el 28 a la estación. "Se veía muy buen ambiente", explica Abós. Por fin el 2 de enero comenzó a nevar y ayer había ya 10 centímetros de espesor en las pistas sobre 12 kilómetros abiertos, "pero ahora se ha ido muchísima gente, incluso la de los apartamentos", declara este responsable, para agregar que "no ha sido una Navidad corriente" y, en lo que respecta a la temporada, "una de esas malas que se tienen cada diez años". "Rara", es el calificativo que le da por su parte Roberto Morales, directivo de la estación de esquí de Panticosa, que abrió en La Inmaculada, y también asistió a la gran fábrica de nieve artificial desplegada en todas las pistas pirenaicas y turolenses durante la ola de frío siberiano prenavideña y a la desbandada de fin de año por el temporal de lluvia. Volvió a nevar el día 2 de enero sobre la estación cerrada y se abrían "buenas perspectivas, pero hay que ser prudentes". Más allá de los fines de semana, esta estación trata de captar a visitantes de días laborables con ofertas novedosas, ligadas a la oferta de los viernes. Cerler, por el contrario, ha tenido una temporada "muy ambientada, y aunque sabemos que no está nevando en España, hemos hecho mucha nieve de cañón", indican los responsables. Tienen 200 dispositivos de fabricación, y la suerte de que "la gente ha seguido esquiando incluso en los días de nubes bajas, con menor visibilidad". Ayer hacía "un día radiante". En todas las estaciones se mira con esperanza el próximo fin de semana.