El Filtros Mann cerró ayer el capítulo de fichajes para la próxima temporada con la incorporación de Reeta Piipari, una base finlandesa de 1,70 metros y procedente de la universidad estadounidense de Xavier. La jugadora, que sólo cuenta con 23 años, es una apuesta de futuro del club y posee el pasaporte comunitario, por lo que no ocupará plaza de extranjera. "Hemos fichado a una jugadora fuerte en defensa, capaz de tirar y con un gran control del balón y del tempo del partido", explicó ayer Juan Corral, entrenador del equipo zaragozano.

Precisamente, ese dominio de los encuentros llevó a los técnicos estadounidenses a situarla en el puesto de base durante su último año en la universidad. Con las musketeers de Xavier, la jugadora destacó, sobre todo, en el apartado de asistencias logrando una media de cinco pases de canasta por partido y un máximo de diecisiete en un solo encuentro, récord histórico de esta universidad. En su última temporada en Xavier, fue elegida en el equipo ideal de la conferencia Atlantic-10 de la NCAA.

POLIVALENTE La llegada de Piipari cierra la laguna que tras la marcha de Arantxa Calvo sufría el equipo en la rotación de posiciones exteriores. La polivalencia de la finlandesa, que puede emplazarse como base pero también como escolta, ayudará con sobradas garantías en el relevo de Begoña García y Pilar Valero. "Con Reeta daremos rotación a los bases y a los aleros. Europa supondrá un gran desgaste y necesitamos una plantilla extensa", agregó Juan Corral.

Con este fichaje ya son siete las caras nuevas que presentará el proyecto de Liga Femenina la próxima temporada, después de hacerse con los servicios de Begoña García, Marta Zurro, Pilar Valero, Brooke Wyckoff, Deanna Nolan, Reeta Piipari y el propio entrenador Juan Corral.

NUEVO NOMBRE Por otra parte y con motivo de la promoción del esponsor en Europa, ya que el equipo debutará esta temporada en una competición de carácter continental, el club aragonés ha decidido cambiar su denominación. El nuevo nombre será Mann Filter Zaragoza, anglicismo al que se deberán acostumbrar a partir de ahora los aficionados del Príncipe Felipe.