Dentro de una semana Cecilia Buil partirá hacia Groenlandia para enfrentarse al Thumbnail, el acantilado más grande del mundo. A la altoaragonesa y a la brasileña Roberta Nunes (Elena de Castro ha debido renunciar a la escalada debido a un grave accidente en los Andes) le esperan 1.500 metros de pared caliza en el Fiordo de Torssuktak, la tierra de los vikingos y de las ballenas. Les acompañarán el piragüista vizcaíno Gorka Ferro, que será el apoyo de la cordada femenina en el Campamento Base y el realizador oscense Jesús Bosque, que filmará un vídeo.

Cecilia Buil ha roto moldes en el montañismo español por su manera particular de ver este deporte. La escaladora de Peña Guara es valiente y, sobre todo, muy imaginativa. Es un ídolo en Huesca. Su mérito se debe a las conquistas de grandes paredes y no por el, en ocasiones, trillado camino de las vías normales de los ochomiles .

Gran currículum

Cumplida la treintena, Buil ha labrado su valía en las grandes paredes de Yosemite y de México. Hace dos años su conquista de la Shipton Spire (una pared vertical de 1.300 metros situada en el Pakistán), dio la vuelta al mundo. El año pasado abrió una ruta en la Punta Aragón, en el Tien Shan con Elena de Castro.

Este currículum no ha pasado desapercibido para el Gobierno de Aragón, que ha decidido esponsorizar (con Peña Guara) a la altoaragonesa (el presupuesto asciende a 29.109 euros). Una de las peculiaridades del proyecto es que los cuatro componentes de la expedición realizarán la aproximación en canoa. "Hemos realizado durante todo el verano una preparación en kayak en el pantano del Mediano y mañana (por hoy), seguiremos la preparación en el Cantábrico".

La aproximación en kayak comenzará en Nanortalik el 23 de julio y se prolongará durante dos días. "Viajaremos por el mar con los kayaks con 400 kilos. Esperamos estar a pie de pared el 28 de julio", afirma la escaladora de Peña Guara. El campamento base lo montarán lo más cerca posible de la pared. "Después montaremos unas hamacas al comienzo de la pared", dice.

A partir de aquí, Nunes y Buil comenzarán su pulso con la pared de caliza. "Podemos estar colgadas unos 15 días si el tiempo nos respeta. La escalada la realizaremos más en estilo libre que en artificial", afirma la oscense.

Esta actividad les llevará más de un mes en el fiordo de Torssuktak. "El mal tiempo, con temperaturas bajo cero por la noche, la longitud de la pared y el aislamiento al no tener tierra firme en donde establecer el campamento base, son los mayores hándicaps", apunta la escaladora, que también tendrá que luchar contra los enormes mosquitos que viven el la zona.