Riesgo cero. Esa es la consigna con la que Fernando Alonso, actual campeón del mundo de F-1 y líder del Mundial, con diez puntos de ventaja sobre Michael Schumacher (Ferrari), se despidió de la cúpula del equipo Renault presente en Suzuka (Japón), formada por Flavio Briatore, Pat Symonds y su ingeniero de pista y amigo Rod Nelson. Tras lograr la victoria, gracias a la rotura del motor del Ferrari de Schumi, cosa que no ocurría desde hacia 6 años, 3 meses y 6 días, Alonso se situó a solo un punto de su segundo título mundial y pidió a su equipo que no hiciese experimentos con el motor que quieren colocarle en el R26 con el que, dentro de trece días, correrá el Gran Premio de Brasil.

"Nos falta un punto, cierto, pero va a ser durísimo de conseguir", comentó ayer Alonso. "Brasil es un trazado que castiga mucho las mecánicas y no podemos experimentar con nada. Hay que ir a lo seguro. Hay que utilizar una versión de motor segura, experimentada y con pocas o ninguna novedad".

El campeón, que en declaraciones a El Larguero de la Ser reconoció haberse sorprendido de la rotura de Schumacher ("la verdad es que cuando vi un coche rojo echando humo pensé que era el Spyker de Tiago Monteiro y no el Ferrari de Michael"), aseguró que "no podemos correr con un motor deshinchado, es decir, poco apretado, pues el sábado hay que clasificarse lo más arriba posible en la parrilla para así esquivar el mayor número de incidentes en la salida".

Renault, Alonso y Giancarlo Fisichella perseguirán también en Brasil el título de constructores que tanto interesa a la marca francesa. Ahora aventajan a Ferrari en nueve puntos. Para conquistar ese título, los Renault necesitan acabar en tercera y quinta posición.

MUNDIAL DE CONSTRUCTORES "Es evidente que en Brasil tenemos que correr para meternos cuanto antes entre los ochos primeros y consolidarnos en la zona de puntos. A partir de ahí y hasta el final, es cuando debemos de administrar la potencia de nuestros motores para no tener problemas. Antes, sería una temeridad hacerlo", terminó diciendo Fernando Alonso.

Por otra parte, el excampeón del mundo Niki Lauda criticó a Ferrari por arruinar las esperanzas de Michael Schumacher. "No tengo ni idea de cómo pueden haber fallado de esta forma", explicó el expiloto austriaco al canal de televisión alemán RTL. "Algo debe haberse escapado al control de calidad", añadió. El ingeniero de carrera de Michael Schumacher, Chris Dyer, reconoció que todos los miembros del equipo están "destrozados" porque consideran que las esperanzas de conseguir el título de pilotos se han esfumado casi por completo.