Ferrari aún no sabe qué ocurrió en el motor del coche de Michael Schumacher que, como el resto de monoplazas punteros, cargaba sobre sus espaldas dos carreras consecutivas: China y Japón. "Lo primero que hay que hacer", comentó ayer Luca di Montezemolo, presidente de Ferrari, "es conocer exactamente qué ocurrió. Lo sucedido me duele en el alma por Michael, pues él pretende despedirse en plan campeón, ganando los dos títulos y ahora, la verdad, está verdaderamente difícil". Por otra parte, Bernie Ecclestone, máximo responsable del Mundial, cree que Fernando Alonso, que el año que viene pasará de Renault a McLaren, "va a echar de menos" a la escudería francesa.