Ganar al Real Zaragoza, en Anoeta, el domingo se ha convertido en San Sebastián en una cuestión primordial, no sólo por los puntos en juego, básicos para que la Real Sociedad pueda abandonar el puesto de colista, sino también porque los jugadores quieren evitar enlazar el peor comienzo liguero en los últimos 30 años. Los donostiarras, en el caso de perder ante el Zaragoza, después de haber caído también en la segunda jornada (1-3 ante el Sevilla) y en la cuarta (2-3 ante el Recreativo) alcanzarían un récord negativo, porque nunca en los últimos 30 años han conseguido un bagaje tan pobre de un solo punto en las seis primeras jornadas de Liga.

Mikel Labaka apeló a la "necesidad de victoria" que tiene el equipo para dar la vuelta a esta situación y destacó la importancia que tendrá Anoeta en la mejora que necesitan los blanquiazules para escapar del descenso, aunque después de tantos años de sinsabores ya no se atrevía a pedir el apoyo del público. "Entiendo que los más pesimistas tengan muchas dudas sobre el equipo y no cabe pedirles más de lo que nos han dado. El domingo buscaremos el triunfo y si el público decide apoyarnos se lo agradeceremos profundamente", declaró el defensa.

El meta titular Asier Riesgo coincidió con su compañero al señalar que la Real "se tiene que hacer fuerte en Anoeta" porque, como recordó, "la victoria se está resistiendo mucho y ante el Zaragoza puede ser un buen momento de conseguir la primera". El portero guipuzcoano, sobre el hecho de que su equipo sea el más goleado de Primera División, afirmó que "las sensaciones en defensa son distintas a las de temporadas anteriores", pero al final, admitió que el equipo ha encajado "demasiados goles y es algo que no puede ser por lo que hay que cortarlo cuanto antes".