El actor Rolando Ravello, más acostumbrado al calor de los teatros italianos, se tuvo que afeitar la cabeza y las piernas y someterse a una dura sesión de entrenamientos que empezó hace seis meses. Gianni Motta, campeón italiano de los años 60, fue la persona que lo puso en forma, a la vez que le aconsejó cómo moverse sobre la bicicleta para imitar lo mejor posible a Marco Pantani. El Pirata, el orgullo reencontrado es el título de la película que rueda el director italiano Claudio Bonivento para la RAI. Se emitirá, en dos entregas, la próxima primavera en Italia, coincidiendo, a ser posible, con el Giro.

"Era un viejo proyecto que ahora se ha hecho realidad. El martes comenzó el rodaje en la estación de Madonna di Campiglio. La próxima semana todo el equipo se traslada a Cesenatico", cuenta Pier Bergonzi, periodista de La Gazzetta dello Sport, coautor de la biografía de Pantani y asesor del telefilme que recreará los tormentosos últimos cuatro años de la vida de El Pirata, que murió el 14 de febrero del 2004 en una habitación de un hotel de la ciudad italiana de Rimini como consecuencia de una sobredosis de cocaína.

"El 4 de junio de 1999 fue el último día feliz en la vida de Pantani". Así empezará el telefilme. Una voz en off situará a los telespectadores en la estación de Madonna di Campiglio. Allí aparecerá Rolando Ravello, subido a la bici auténtica, la Bianchi de Pantani, con el dorsal 1 del Giro de aquel año. Allí estarán también, esta vez como actores secundarios, Siboni y Fontanelli, gregarios y amigos de Pantani. Allí se encontrará Gianfelice Facchetti, hijo de Giacinto, el mítico defensa del Inter, fallecido recientemente, que también colabora en el proyecto.

El 4 de junio de 1999, vestido con la maglia rosa, Pantani ganó en solitario la antepenúltima etapa de la ronda italiana. A la mañana siguiente, los llamados vampiros le sometieron a un simple análisis de sangre. El hematocrito (nivel de glóbulos rojos) alcanzó el 52 %. Pantani fue descalificado y comenzó el tormento en su vida. "Fueron cuatro años crueles en los que Pantani fue perdiendo poco a poco el cariño de sus amigos, se distanció de sus padres, muchos compañeros de profesión le dieron la espalda, se separó de su mujer, entró en un laberinto sin salida, contactó con la cocaína y murió", cuenta Bergonzi. Así de cruda fue la realidad y así se reflejará en el telefilme.

El martes, Ravello ascendió a Madonna di Campiglio. Hubo motos, público y las gradas que recibieron a Pantani en 1999 cuando entró ganador en la meta. "Me costó conciliar el sueño y cuando me puse la maglia rosa (la auténtica) de Pantani, se me puso la piel de gallina", dijo Ravello a los periodistas que asistieron al rodaje.