El Mann Filter no tiene grandes estrellas, ni pretensiones elevadas, pero eso no quiere decir que este equipo no pueda ser competitivo. Ayer se estrenó en la Liga con una victoria en la siempre complicada pista del Gran Canaria, un clásico de la categoría, no sin pasar ciertos apuros, pero mostrando un importante grado de madurez para no perder los nervios. Un resultado que, de entrada, mejora el inicio de la pasada campaña y, sobre todo, sirve para que el grupo crea en sí mismo, en sus posibilidades y en su capacidad para llegar tan lejos como puedan proponerse.

A falta de un líder visible y previamente señalado, Pedro Martínez quería que la responsabilidad que antaño podían asumir Maltsi o Rasmussen pasara ahora a los jóvenes valores de este equipo. Paula Palomares no había explotado todavía en el Mann Filter. Se le adivinaban grandes maneras, pero bien por tener que jugar de base cuando no lo es, bien porque no le salían del todo las cosas, no terminaba de adquirir la regularidad y peso específico que le correspondían. Ayer tomó el mando. Templó la muñeca y dilapidó al Gran Canaria desde las líneas de tres y de personal, donde estuvo prácticamente infalible.

La polaca Marta Dydek no defraudó en su estreno con la camiseta amarilla. Sus 16 puntos fueron otra de las claves del triunfo, junto con la intensidad defensiva de todo el equipo, que le llevó a acumular 26 faltas personales. Cindy Lima y Maite Checa no pudieron terminar el partido. Sin embargo, el triunfo no debe ocultar las cosas que todavía tiene por mejorar este equipo. Por ejemplo, el rebote. Las zaragozanas sólo pudieron capturar nueve en situaciones defensivas por los 22 de su rival. O la todavía escasa aportación de las jugadoras de banquillo.

El equipo de Pedro Martínez comenzó el encuentro muy entonado y realizó una gran primera parte, bajando ligeramente su nivel de rendimiento en la segunda. Al descanso, el conjunto aragonés acumulaba ya una ventaja de 13 puntos (35-48) que empezaban a presagiar el triunfo visitante. Sin embargo, tras el descanso cambiaron las tornas y fueron las locales quienes tomaron la iniciativa para no debutar con una derrota ante su propio público. Al Mann Filter le costaba más encontrar el aro y no llegó a los 20 puntos por cuarto, aunque supo administrar su ventaja para no dejar que el Gran Canarias se acercase más de lo necesario y amenazase con arrebatarle el preciado botín que finalmente se llevó.