No hay ningún técnico que no elogie al enemigo cuando toca enfrentarse a él, pero ayer José Mari Bakero, entrenador del conjunto donostiarra, fue más allá en sus alabanzas hacia el Zaragoza. "Es quizás el mejor de la Liga en cuanto a fútbol de toque, junto al Villarreal. Nos va a exigir mucha concentración en defensa y valentía en ataque cuando tengamos el balón", señaló el preparador, para añadir: "Es uno de los equipos más verticales, con gran calidad en su plantilla y Víctor siempre ha sido un entrenador de los que le gusta jugar bien al fútbol".

Bakero destacó asimismo el gran nivel que tiene el equipo aragonés del centro del campo hacia arriba y personalizó sus elogios en Aimar, un jugador del que, desveló, "hace más daño cuando el otro equipo tiene el balón que cuando lo tiene el Zaragoza, porque sabe cogerte en la transición cuando no estás organizado". Además, también elogió a Diego Milito, que "tiene grandes movimientos en ataque".

Así, fue preguntado si tanta alabanza respondía a un cierto miedo a la visita del Zaragoza. "Eso es por la inercia que llevamos. Respeto sí que le tengo, pero miedo ninguno", dijo Bakero, que pronosticó un buen partido mañana y que incluso se mostró contento de que sea el Zaragoza el enemigo que tengan que recibir ahora, en la delicada situación en la que se encuentran: "Prefiero un enemigo así que uno que sea, entre comillas, modesto porque nos va a hacer salir mucho más concentrados y tengo ganas de ver la respuesta de mi equipo".

Esa delicada situación puede provocar su destitución si llega otro mal resultado ante el Real Zaragoza para un equipo que ahora mismo es colista. Bakero no se mostró preocupado por esos comentarios y hasta se tomó en broma las apuestas en internet sobre el tiempo que seguirá en ese banquillo. "Es normal ese tipo de cosas cuando los resultados no salen. Incluso yo me podría votar a mí mismo y así en el peor de los casos ganaría algún dinero", comentó en broma Bakero para asegurar, ya más en serio, que no cree que el consejo le vaya a destituir, por lo que no piensa en "ningún finiquito".

EL FUTURO DEL TÉCNICO El técnico blanquiazul reconoció que los resultados son fundamentales en el futuro de un técnico, pero diferenció la paciencia que puede tener él con la de los periodistas y mantuvo su discurso de que "el trabajo que se está haciendo, que no los resultados, es para estar satisfechos".