El Waterpolo Pla-Za se lanza a la piscina por quinta temporada consecutiva en la élite nacional y lo hace reforzado en su plantilla y en sus ambiciones. Nacho Lobera repite al frente de un bloque consolidado y ampliado que pretende hacerse un hueco entre los ocho mejores de la Liga. Las nuevas incorporaciones y la experiencia en la categoría indican que el Pla-Za está preparado para dar un salto de calidad y plantar batalla en una competición dominada por los catalanes. El conjunto zaragozano tiene una gran oportunidad de arrancar con fuerza, ya que debuta este mediodía (13.30 horas) en la pileta de un recién ascendido, el CN Hospitalet. El conjunto catalán regresa a la élite tras diez años de ausencia y no dispone de ningún extranjero entre sus filas.

El técnico zaragozano dispone esta campaña de una plantilla más amplia. Respecto a la temporada pasada sólo le falta Kertesz y este año se han unido al proyecto el internacional Gaby Hernández, Ramón Díaz, Xabier Bisquert y los jóvenes heliófilos Fernando Monegrell y Francisco Gil. Todos ellos completan un ramillete de quince jugadores que dotarán al Pla-Za de mayores posibilidades a la hora de rotar y cambiar piezas a lo largo de un partido y de la temporada.

El equipo llega a la hora de la verdad con la moral cargada después de completar una pretemporada satisfactoria, tanto por los rivales a los que se ha enfrentado como por los resultados cosechados y la imagen ofrecida. Lo último, el Trofeo Ciudad de Zaragoza, en el que el cuadro zaragozano venció al Mediterrani y sólo cayó en la final por un ajustado 5-7 ante el Barcelona, pero dejó constancia del trabajo realizado en la pretemporada.

Con todos esos condicionantes, el objetivo del Pla-Za para esta campaña no puede ser otro que el de abandonar la zona de nadie, olvidarse de los apuros para no perder la categoría y plantearse mirar hacia arriba, hacia los ocho primeros, y pelear en los dos playoffs que ofrece la competición, por la Liga y por la Copa. El primer paso le corresponde darlo hoy, no dejándose sorprender por el recién ascendido Hospitalet y sumando una primera victoria para recibir una semana después al Mediterrani con la convicción de estar en el camino adecuado.