Qué, Giorgio, entonces lo mejor que podemos hacer es volvernos a casa, ¿no?", gritó el bueno de Alex Debón, piloto probador del equipo Fortuna-Aprilia, amigo y asesor personal de Jorge Lorenzo, cuando este se bajó de la moto en el último entrenamiento oficial del Gran Premio de Portugal (12.15 horas, TVE-1). El piloto mallorquín no paró de protestar, víctima de un montón de problemas en sus máquinas, que le impidieron conseguir la 11ª pole position de la temporada. "Ha sido un desastre", protestaba Lorenzo. "Pues eso, Jorge, nos volvemos", insistía a su lado Debón mientras se partía de risa tanto que, finalmente, logró arrancar una sonrisa de complicidad del enojado Giorgio.

DEMASIADOS FALLOS Lo cierto es que Lorenzo preparó ayer el que va a ser el día más feliz de su vida de la peor manera posible. Su primera moto fallaba más que una escopeta de feria y no alcanzaba la velocidad punta óptima, así que tuvo que cambiar a la segunda máquina que, como es sabido, jamás les trae buena suerte a estos chicos tan maniáticos.

"No es un problema de manías", señaló el intrépido piloto, sospechando que todo el mundo ha de entender que las dos motos no son iguales. "Se trata de que, al margen de conseguir el mejor tiempo, el último ensayo está diseñado para hacer una serie de trabajos de cara a la carrera que no hemos podido completar".

Lorenzo arrancará desde la primera fila en cuarta posición junto o detrás, ya se verá, de Locatelli, Aoyama y Simoncelli. Justo detrás aparecerá Dovizioso, que tampoco está para tirar cohetes. "Dovizioso siempre hace lo mismo, se dedica más a preparar la moto que a lograr la pole, así que me espero una gran carrera suya", dijo el mallorquín, que reconoció encontrarse "demasiado tranquilo" para lo mucho que se juega.

Será campeón con solo marcar a Dovi y terminar delante del piloto italiano de Honda. Lorenzo falló ayer, pero no fallará hoy. "Sé muy bien lo que tengo que hacer y cómo debo hacerlo", aseguró ayer Giorgio.

Erró Lorenzo, pero acertaron de pleno, como llevan haciendo durante todo el año, Álvaro Bautista, que estrenó Aprilia y mono rojigualdo para celebrar su título mundial, y Valentino Rossi. Los dos liderarán las parrillas de 125cc y MotoGP.

ROSSI PIDE AYUDA El heptacampeón espera que su compañero de equipo, Colin Edwards, segundo ayer, le ayude a frenar a Nicky Hayden, de quien le separan aún 12 puntos. Y para seguir metiendo cizaña, Rossi dijo que entiende que Pedrosa, cuarto ayer, no ayude a Hayden "porque Dani aún tiene posibilidades matemáticas de ser campeón".

Lo cierto es que Pedrosa, que fue elogiado por Rossi --"me temo que, junto a Stoner, es el que tiene el mejor ritmo de carrera", dijo--, pudo haber logrado la pole en su última vuelta pero fue precisamente el joven australiano quien le entorpeció el récord con una maniobra absurda. Tan absurda, ilógica e improcedente que fue sancionado con 1.000 dólares de multa. Eso sí, una vez concluido el ensayo, Stoner acudió al box de Pedrosa y le pidió disculpas. "No pensé que alguien pudiese pasar tan rápido por esa zona por eso iba despistado y te molesté. No era mi intención". Y se abrazaron.