Mejor no ha podido empezar la temporada el Mann Filter. En una campaña de vacas flacas, con rebaja presupuestaria y la construcción de una plantilla sin grandes florituras, el cuadro aragonés no conoce la derrota tras dos jornadas (disputadas en 48 horas con un viaje desde Canarias de por medio) y encabeza la tabla de la Liga Femenina como invicto. Tras superar al Gran Canaria (81-84) el pasado jueves, el conjunto de Pedro Martínez sumó el segundo triunfo ayer en el Príncipe Felipe ante el Jopisa Burgos, otro equipo de la zona media, aquella que anhela el club.

El guión del encuentro de ayer ya lo había descrito Pedro Martínez en la pretemporada. Este curso va a tocar sufrir, comerse las uñas y lanzarse a por la victoria con todo. Con mucha entrega pero con escaso acierto por parte de ambos conjuntos, el Mann Filter supo estar más despierto en los minutos finales y apuntar mejor en los tiros libres que condenaron a su rival y llenaron de alegría a las aragonesas, que están más cerca del paso inicial de la permanencia, elevan su moral y pueden trabajar con más tranquilidad.

La primera parte estuvo muy igualada de principio a fin, aunque con muchos errores cometidos en ambos bandos destacando las 13 pérdidas locales, algo que se equilibró con el dominio del rebote (22, el doble que el Jopisa).

IGUALADO La mayor ventaja del equipo de Pedro Martínez llegó a ser de seis puntos (23-17) en el minuto 13, pero la reacción visitante permitió acabar por delante a las burgalesas al descanso cuando eran las aragonesas las que habían ido casi siempre liderando el marcador.

Tras el descanso el Mann Filter pareció entrar poco concentrado al parqué y eso le costó que su rival aumentara la ventaja que había conseguido en el intermedio y que llegara a tener hasta una máxima ventaja (41-48) cerca del final del tercer cuarto. Las aragonesas estuvieron por detrás en el electrónico hasta el minuto 35, en el que recuperaron el mando gracias a una buena defensa que supuso que su oponente estuviera los siete primeros minutos del último cuarto sin anotar.

De ahí al final una tremenda igualdad presidió lo que restaba de partido en el que el acierto de las de Pedro Martínez desde los tiros libres fue fundamental para hacerse con una trabajada y agónica victoria.