"Estáis obsesionados con los cambios y los dibujos tácticos". Con una sonrisa en la boca y en broma Víctor quería restar importancia tras su rueda de prensa al previsible cambio de dibujo que hará esta tarde y que tanto se ha esforzado en esconder. Eso sí, dio algunas pistas de por dónde irán los tiros, que apuntan a un doble pivote con la entrada de Celades y la salida de Ponzio que diluya el habitual rombo. "Habrá matices, pero cosas corrientes y que se han visto ya. No voy a inventar nada que no haya trabajado, podéis estar tranquilos. Ni cinco defensas, ni tres delanteros, ni cosas raras. La misma idea futbolística, pero con una serie de detalles que nos permitan ser más competitivos, estables y regulares", dijo.

Víctor ha madurado mucho esta semana los cambios --dos sesiones a puerta cerrada-- y barajó seriamente la posibilidad de jugar con un solo punta aprovechando la baja de Ewerthon, pero finalmente Sergio García, cuyo buen arranque de temporada hacía difícil la decisión de dejarlo en el banquillo, acompañará a Diego Milito. La entrada de Óscar implicaba a Aimar como segundo punta y a D´Alessandro y al salmantino en las bandas, con Zapater y Celades en el doble pivote. Sin embargo, el técnico parece haber descartado esa idea y, como dijo, sólo habrá un pequeño detalle en el esquema, pero que cambia de forma importante el dibujo.

Aimar y D´Alessandro

"Nuestro estilo no va a cambiar nada independientemente de que se pueda producir algún movimiento", insistió el técnico. Ese movimiento implica la entrada de Celades para formar un doble pivote con Zapater. Víctor renuncia así al rombo que había sustentado su discurso táctico y relega al banquillo a uno de sus fijos, Leo Ponzio, algo que es toda una noticia, porque tanto para el actual entrenador como para los anteriores el centrocampista argentino ha sido indiscutible.

El matiz también afectará a Aimar y D´Alessandro, con idéntica libertad de movimientos, pero que saldrán más cerca de la cal. En principio, el Cai en el área de influencia izquierda para que le permita el campo más abierto en sus arrancadas con el balón pegado a la diestra y el Cabezón estará más cerca de la banda derecha, donde rayó a gran nivel en la segunda parte frente al Levante. Eso sí, ambos intercambiarán sus posiciones.

Ese doble pivote implica una mejor salida de balón, mayor ayuda para Zapater en la medular, donde el ejeano, pese a su gran momento, ofrece señales de no dar abasto y parece un dibujo más equilibrado que un rombo que no ha dado los frutos esperados.