A una semana del clásico ante el Barcelona, el Madrid dejó claro que está tieso de fútbol. El equipo de Capello despreció el juego y bordeó el ridículo ante un rival al que no le costó demasiado quitarse cualquier complejo para superar en todo al vecino rico. La prepotencia con la que el Madrid encaró el choque terminó en un ejercicio de dejadez intolerable hasta sucumbir en la segunda mitad con el cabezazo de Alexis a la salida de un córner (1-0) que significó la primera derrota en la Liga de la era Capello.

Si este es el auténtico Madrid que hace 50 días prometió Capello, hay poco que hacer. Esta vez no vale eso del virus FIFA porque Capello ha tenido dos semanas a casi todos sus hombres. Se notó muy poco, porque el equipo dio la impresión de estar roto. El Madrid no disparó una sola vez entre los tres palos de la portería de Abbondanzieri. Estuvo a merced de un equipo que tocó la pelota con criterio y al que solo la falta de acierto arriba le impidió golear.

ESPECULACIpN Sin Raúl ni Ronaldo de salida, con Helguera, el mejor de su equipo hasta que se lesionó, el conjunto blanco se entregó desde el primer minuto a un ejercicio de especulación desesperante. Ni pudo ni supo dar dos pases seguidos. Emerson volvió a fracasar, lo mismo que Diarra. Por no aparecer no lo hizo ni Guti, que apenas participó en el juego. Tampoco Beckham, que volvía a la titularidad y terminó desquiciado hasta que se fue al banquillo.

Embutido atrás, el Madrid fue pulcro con la táctica de Capello: el balonazo en busca de Van Nistelrooy, pero el holandés era una isla y Cassano, un bulto sospechoso. Muy diferente eran las cosas en el equipo de Schuster. Con una propuesta futbolística muy diferente a la del entrenador italiano, en el equipo del alemán se veía una idea, una conexión entre sus dos medios centros, Casquero y Celestini, con los hombres de arriba. Eso sí, sin Güiza, el gol se hace mucho de rogar. Lo tuvo Casquero en un fuerte disparo que despejó Casillas (m. 35). Hasta 23 veces llegó el Getafe a la portería del meta blanco por nueve de su rival en el cómputo total del encuentro.

La situación era tan preocupante que Capello no tuvo más remedio que poner al nueve doble, con Ronaldo y Van Nistelrooy. Y con toda la batería ofensiva llegó el gol, pero en la portería de Casillas, cuando Alexis cabeceó a la red un córner sacado por Redondo en el minuto 60. Capello metió más madera con Robinho, pero el Getafe jugaba a placer.

ROJA A RONALDO El punto final lo puso Ronaldo, que protestó una acción (llamó "fenómeno" a González Vázquez) teniendo ya una tarjeta amarilla. Vio la segunda y se fue a la calle. Fue el epílogo a un patético partido del Madrid y al fútbol que quiere su entrenador, que vio cómo su pizarra saltó en pedazos. Mucho más feliz estaba Schuster, que se llevó el premio de ganar al Madrid por primera vez.