El Barbastro se está convirtiendo en el ´coco´ de los equipos punteros. Los barbastrenses llevan dos victorias en casa ante equipos que venían como gallitos. Primero fue el Terrasa, que perdió el liderato tras su paso por tierras oscenses, y en esta ocasión le tocó el turno al Benidorm, único equipo invicto hasta que pasó por el Municipal.

Los de David Navarro necesitaban un revulsivo tras la dura derrota que sufrieron la jornada anterior ante el Huesca, y comenzaron por recuperar la contundencia y seguridad de su línea defensiva.

En la primera parte hubo un dominio alterno, con un Benidorm que salió con mucha más mordiente, buscando descaradamente la victoria. Mientras tanto, el conjunto local realizó el papel que viene haciendo desde principio de temporada: aguantar bien en el primer tramo del encuentro para desfondar a su rival y poder dar la estocada final en la segunda mitad. Un dato revelador de la igualdad que hubo fue la estadística de los saques de esquina, con ocho sacados por los locales por siete de los visitantes. Fue un primer tiempo vistoso y emocionante, al que sólo le faltó la guinda del gol.

En la segunda parte cambió totalmente el panorama del encuentro. El Barbastro se fue haciendo poco a poco con el control del partido, y en el último tercio del mismo acorraló a los alicantinos en su terreno de juego. El acoso al que fue sometido el Benidorm dejaba entrever que el tanto del cuadro local estaba cerca, tan sólo era cuestión de tiempo.

MEJOR PREPARACIÓN La mejor forma física con la que llegó el Barbastro al final del encuentro le fue dando ocasiones para marcar y, a falta de ocho minutos, Segura protagonizó una gran internada por su banda, finalizando con un fuerte disparo ante el que nada pudo hacer Llorka. En el poco tiempo que quedaba, el cuadro local se mostró muy seguro y estuvo más cerca el segundo gol que el empate.