Álvaro Bautista lleva camino de convertirse en el cuarto jinete del motociclismo español del nuevo siglo, tras Dani Pedrosa, Toni Elías y Jorge Lorenzo. El de Talavera, que une a su enorme sonrisa y carisma una vitalidad a prueba de bomba, incluso cuando ya es campeón, dominó ayer de forma insultante la carrera de 125cc de principio a fin, consiguiendo, además, la mayor diferencia de la temporada en una carrera al superar a su compañero de equipo, Héctor Faubel, por 15,098 segundos.

Bautista ganó con tal ventaja que muchos creyeron que esa Aprilia de 125cc que estrenaba en Estoril, con el motor de válvulas rotativas, era una dos y medio pintada con la bandera española, al igual que los que lucía el piloto de Martínez Aspar en el mono de cuero. "Me lo he pasado en grande", dijo Bautista.