Gran partido y triunfo del Ebro, que volvió a ser el que quiere la afición tras dos derrotas seguidas en casa, ante un Calatayud que no lo puso fácil, que quiso jugar poco y se mostró algo brusco. Gracias al saber estar del árbitro se evitó que algún jugador visitante enfilara el camino de los vestuarios antes de tiempo.

Tras un comienzo de tanteo entre ambos equipos, quien primero avisó fue el Ebro. Una jugada de Chaure en el minuto 20 acabó en un centro y disparo de Óscar que el meta Víctor detuvo. Lo mejor del Calatayud fue un centro de Zueco que Benaque remató, acabando la jugada en saque de esquina.

La segunda parte comenzó igual que la primera, pero se vio a un Calatayud con la lección aprendida de cómo jugar en El Carmen, esperando una jugada rápida para adelantarse. No fue hasta bien entrada ésta cuando el Ebro consiguió el gol del triunfo. Fue una buena acción de Óscar, que dio un pase a Juan Sánchez, quien remató ante el meta. Víctor evitó el tanto, pero el rechace fue a parar a Catalán, que cuando iba a disparar fue objeto de penalti. Éste lo ejecutó Sánchez con seguridad.

A diez minutos para la conclusión, el Ebro pudo sentenciar en un contrataque, pero la gran jugada de Longares no pudo culminarla Juan Sánchez ante, nuevamente, un acertado Víctor.

En los últimos minutos el Ebro se quedó con diez, hubo más nervios de los deseables y el partido terminó con un tumulto a la entrada de vestuarios. Los visitantes se marcharon algo enfadados con el colegiado pero, a nuestro juicio, supo estar en un partido que no fue fácil.