--¿Esperaba que el equipo estuviera en esta situación a estas alturas de la temporada?

--Sobre todo, esperábamos jugar mejor. La situación en la tabla no es preocupante porque, además, nos ha tocado un calendario con cuatro partidos fuera y tres en casa. Pero no es menos cierto que el equipo no está jugando bien y tampoco se le nota una progresión positiva. Los dos últimos resultados (22-36 ante el Portland y 34-25 frente al Arrate) no eran los esperados. El sábado tocamos fondo en Eibar y ahora sólo cabe mejorar.

--A priori parece que hay mejores jugadores que la pasada campaña, pero el equipo no juega mejor que entonces.

--Estoy seguro de que hay mejor equipo que la temporada anterior, pero necesita un periodo de adaptación. El año pasado empezamos muy bien y el equipo funcionó más rápido. Enseguida se notó el trabajo de los entrenamientos porque el grupo adquirió su propio estilo desde el inicio. Pero este año no ha ocurrido así y eso genera nervios y ansiedad, que no es bueno. En Eibar, por ejemplo, el equipo iba perdiendo únicamente de dos goles y ya le entraban las prisas, parecía que quisiera meter dos tantos en una misma jugada.

--Ganar al Darien se ha convertido en una necesidad de primer orden.

--Tenemos que analizar los errores, mantener la cabeza fría y tranquilizarnos. Ojalá este bache sea un momento puntual porque al Darien hay que ganarle sí o sí. En ese partido tenemos que ser más resultadistas que nunca. No importará tanto el nivel de juego como sumar los dos puntos. Perder el sábado cambiaría mucho nuestra situación.

--¿Teme alguna respuesta negativa de la afición?

--El público es soberano pero la afición del balonmano es muy fiel y yo creo que el sábado vendrán al pabellón y estarán con el equipo. Tenemos que estar todos juntos, aunque es comprensible que la gente esté un poco enfadada o defraudada por lo que ha visto hasta ahora.

--¿Confía en este técnico y en esta plantilla?

--El cuerpo técnico es el mismo de la pasada campaña y la plantilla, prácticamente también, así que si el año pasado lo hicieron bien, está claro que están perfectamente capacitados para hacerlo mejor que hasta ahora. Hay confianza plena en todos ellos. Puede ser que nos hayamos equivocado en algún jugador o que su rendimiento no sea el esperado, pero hay un par de ellos que no tenían experiencia en la Asobal y eso requiere mayores dosis de paciencia.

--Europa está a la vuelta de la esquina y ahí no se permiten fallos.

--Sí, en la Liga tenemos todavía muchas jornadas para darle la vuelta a la situación. Sinceramente, creo que ganando todo lo de casa, al final de la primera vuelta estaríamos clasificados para la Copa del Rey. Pero está claro que la competición europea es diferente. Ahí hay que sacar un resultado claro en la ida para poder ir con más tranquilidad al partido de vuelta.

--¿Las expectativas creadas en torno a este equipo son exageradas o están justificadas?

--Nuestra ilusión sigue siendo la del primer día, mejorar lo que hicimos la temporada pasada. Es lo que cabe exigirnos. Pero después del partido del sábado solo pensamos en mejorar el nivel de juego, cambiar esta dinámica en la que nos hemos metido. Hay que borrar la imagen de Eibar y ganar.