Es un golpe duro, pero conforme pasa el tiempo me voy encontrando mejor de ánimo. Sé que estoy en buenas manos y lo que quiero es volver cuanto antes". Esto decía ayer Luis Carlos Cuartero a la salida de la clínica Quirón, donde la resonancia magnética confirmó los temores. Ligamento cruzado roto. El capitán intentaba restarle gravedad, mostrar algo de optimismo, pero su rostro le delataba. Con el semblante serio, hablando casi en un susurro, apoyado sobre unas muletas, relataba a la nube de periodistas allí congregados sus impresiones. Ni una sonrisa. No era para menos porque Charly ha dicho adiós al fútbol para lo que resta de temporada en un año negro para él.

Y es el último que tiene de contrato con el Real Zaragoza. Al ser preguntado por ello, su rostro se endureció un poco más. "Ahora mismo la renovación es lo que menos me preocupa. Lo que quiero es operarme cuanto antes y empezar lo más pronto posible la recuperación", dijo. El canterano tendrá difícil ganarse una prolongación de contrato en los terrenos de juego, porque estará alejado de ellos durante un periodo de entre cinco y seis meses. El eterno capitán, después de toda una vida defendiendo los colores zaragocistas, manifestó que por su cabeza no pasan ahora los asuntos de despacho: "Es que ni siquiera me he parado a pensarlo".

La mala suerte ya había advertido al capitán en dos ocasiones esta campaña. Primero fueron dos cólicos, que no le impidieron brillar ante el Espanyol, después una contractura, tras la cual no ha vuelto a disputar un minuto. Ahora, en el peor momento, si es que hay uno bueno para lesionarse, llega el mazazo definitivo en la rodilla izquierda. "Es un mal momento sobre todo porque es una lesión importante", declaró Cuartero, que ya había avisado de su temor a lesionarse justo en la temporada en que ha de ganarse su continuidad en el equipo.

La gravedad de la lesión pudo comenzar a percibirse el martes, tras el entrenamiento en el que se rompió. Se temía en el cuerpo médico de la entidad que el capitán pudiera tener afectado también el menisco de esa rodilla izquierda, aunque la resonancia de ayer descartó esto último, lo que alivia un poco la complejidad de la intervención. "Ayer (por el martes) ya sabía que la lesión era grave. He tenido un día para asimilarla y eso me ha ayudado a tomármela un poco mejor", señaló el defensa de Pradilla, justo antes de montarse en el coche del fisioterapeuta Míchel Sanromán, e irse en dirección a su casa, con las muletas en el regazo y la sonrisa escondida.

HOY SE OPERA La operación, que en un principio estaba prevista para mañana viernes, tendrá lugar hoy mismo en la clínica Cemtro de Madrid, y estará supervisada por el doctor Pedro Guillén. El médico, un auténtico experto en el tratamiento de lesiones de rodilla, ha intervenido recientemente a Maxi Rodríguez y Martin Petrov, los dos jugadores del Atlético de Madrid que han sufrido la misma lesión que el capitán zaragocista.