Andrés d´Alessandro volvió a dar muestras de su carácter caliente en el entrenamiento de ayer, y no es la primera vez desde que llegó a la disciplina del Real Zaragoza. En sus primeros partidos ya asomó esa agresividad en las protestas a los árbitros, y también ha protagonizado algún incidente con miembros de la plantilla en algún otro ensayo. Al mediapunta argentino no le gusta perder ni en los entrenamientos, y ayer lo demostró cuando protestó con desmedida intensidad una decisión arbitral de Víctor Fernández.

El entrenador dirigía un juego en el que participaban dos equipos de seis componentes, que debían enlazar ocho pases antes de poder encarar la portería. En uno de los lances, el argentino no compartió las cuentas de Víctor, y no dudó en dirigirse al técnico para recriminarle que el balón debía ser suyo. Este le contestó primero con mesura, pero la discusión fue creciendo de tono hasta que el técnico decidió zanjarla con un sonoro "coj...".

D´Alessandro aceptó a regañadientes las explicaciones del entrenador, instado también por algunos de sus compañeros como Juanfran, que intentaron convencerle de que no tenía sentido un rebote de tal calibre para una simple acción de un entrenamiento.

La cosa no pasó a mayores y la sesión continuó con total normalidad. Después del juego de los pases, con el que Víctor intentó perfeccionar el trabajo de presión, el entrenador zaragozano dispuso un partidillo de unos quince minutos de duración, en el que incluso se le pudo ver aplaudiendo alguna de las acciones de D´Alessandro, que se mostró participativo y consiguió anotar varios goles en la portería defendida por César Sánchez.