Había otros jugadores, además de Roger Federer y Rafa Nadal, en el Masters Series de Madrid, como ha repetido el número uno del mundo cada vez que se la preguntado sobre la esperada final con el número dos. Uno de ellos, Tomas Berdych, apartó al balear del camino hacia la renovación del título para decepción del público, que se tomó muy mal que el checo les mandara callar al término de un partido que dominó con autoridad (6-3 y 7-6 (6)).

A Nadal no le pilló de sorpresa encontrarse con un rival tan duro como Berdych. Venía de derrotarle las dos últimas veces que habían jugado --en primera ronda de Cincinnati en el 2005 y en la tercera en Toronto este año--. El choque de ayer acabó de confirmar que Berdych tiene cogida la medida al español, al quien no dejó coger la iniciativa en ningún momento. Le rompió el servicio en el cuarto juego del primer set y se lo anotó sin aparentes dificultades, muy dominador con su potente saque, forzando los errores de Nadal desde el fondo y superándole con precisos paralelos.

BOLA DE SET La primera ocasión que tuvo el manacorense de romper el saque no llegó hasta el sexto juego del segundo set y Berdych lo solucionó con un ace, una volea y otro saque directo. Con el servicio volvió a salvar otras dos bolas de break en el juego siguiente y ya no tuvo mayores problemas hasta el tie break, en que se rompieron sucesivamente el saque uno a otro y en el que Nadal llegó a tener una pelota para ganar el set. Berdych no se descompuso, recuperó el saque y cerró el partido con un gran paralelo.

Roger Federer sufrió mucho menos que ante Soderling para alcanzar su victoria número 80 de la temporada ganar a Robby Ginepri y acceder a las semifinales (6-3 y 7-6 (4). Hoy le espera David Nalbandian, que superó a Safin (6-4, 6-7 (6) y 7-6 (2).