Perder el sábado cambiaría nuestra situación". Son palabras de Óscar Mainer, director deportivo del CAI Aragón. La contundente derrota ante el Portland San Antonio (22-36) despertó las primeras dudas y la última y menos esperada en Eibar ante el Arrate (34-25) acrecentó la preocupación por el titubeante inicio de temporada de un equipo que se las prometía muy felices tras su captación de fichajes. Esta inversión no se ha traducido en resultados notables hasta la fecha y por eso, el partido de hoy (20.30) ante el Darien Logroño, un recién ascendido, se ve como un punto de inflexión para dar un salto de calidad.

De producirse la tercera derrota, la respuesta de la grada será decisiva para la resolución de algún cambio, aunque el futuro del entrenador, el serbo-sueco Veroljub Kosovac parece que no peligra por las palabras de los dirigentes del CAI Aragón.

El trabajo del entrenador se ha centrado en solventar los problemas defensivos que arrastra su equipo. Justo esta era la tarea que más se había intentado reforzar en verano. "Una derrota nos descolgaría mucho de los rivales a perseguir y para ello el equipo ha trabajado muy duro durante toda la semana y lo que ahora toca es demostrarlo en la pista", declaró ayer Carlos Prendes, uno de los nuevos. Sin embargo, el CAI Aragón está echando de menos en el ataque a Zaky (42), Doder (22) o Mariano Ortega (9).

El Darien Logroño, décimo, justo por debajo de los aragoneses, ya ganó al CAI en pretemporada, aunque los de Kosovac también les derrotaron en la preparación.