Ni siquiera un Ferrari, ni tan solo el sofisticado F248F-1, puede funcionar sin gasolina. La bomba que empuja el combustible del depósito a los inyectores se quedó sin presión cuando Michael Schumacher salía de la calle de boxes en la última manga de la calificación dispuesto a lograr la pole del Gran Premio de Brasil. Regresó al garage tras una vuelta lenta y se bajó de su monoplaza con la certeza de que sus opciones al título aún se han alejado más. "Todo se nos ha puesto de cara", reconoció Fernando Alonso.

El asturiano reeditará (19.00, Telecinco) el título de campeón del mundo si logra sumar un punto en el caso de que el alemán gane. Pero su gran rival, sustituida la bomba de la gasolina, partirá desde la décima posición de la parrilla y eso "nos permite un poco más de relajación", confirmó el ovetense.

"Pisaba a fondo, pero el coche no aceleraba", explicó Schumacher, en un papel completamente resignado. "Me alegro por Massa", añadió. El alemán fue muy claro con respecto al título. "No pienso en él". Existen antecedentes suficientes como para no descartar a Schumacher para el triunfo, aun partiendo en décimo lugar y más con un coche que ayer pulverizó los tiempos logrados el pasado año con los motores V-10. Felipe Massa, rapidísimo durante todo el día, se anotó la pole para delirio de los 65.000 brasileño que llenaron las gradas del circuito José Carlos Pace de Interlagos. Lo hizo con más de un segundo de ventaja sobre la pole de Alonso el pasado año.

INTERMITENTE A ´SCHUMI´ El asturiano no necesitaba tanto. Partirá desde la segunda línea tras marcar el cuarto registro, por detrás de Kimi Raikkonen y Jarno Truli. Rubens Barrichello y Giancarlo Fisichella estarán detrás. Son excelentes compañeros para afrontar la primera curva. Los habituales de los enganchones se fueron mucho más atrás. "En principio es una buena posición, pero no asumiré riesgos", confirmó el piloto de Renault.

"Nuestro objetivo era estar entre los cinco primero de la parrilla y lo hemos logrado", aseguró Alonso. La avería en el coche de Schumacher le deja "la situación soñada" para decidir el título. "Es mejor verle décimo que en la pole, admitió Flavio Briatore, pero aún hay carrera y yo ya he visto más de una vez perder un campeonato por un punto". La cautela del italiano no mengua su optimismo: "Estamos muy tranquilos. Fernando tiene una estrategia para hacer una gran carrera".

Schumacher partirá por detrás, pero al asturiano no le preocupa. "Si me alcanza, le pondré el intermitente para que pase sin problemas. Mi objetivo es el título mundial, no la carrera, y me da igual quien gane", dijo el asturiano.

MECÁNICA DECISIVA La avería de Schumacher ha descargado a Alonso de la presión extra que supuso el cambio de motor antes de comenzar los entrenamientos del viernes. "El título de constructores también está en juego, pero sirve que Fisi o yo quedemos por delante de Schumacher" para que Renault se haga con la corona de marcas. "Ya veremos cómo discurre la carrera. No hay una estrategia de antemano. Puede que tire para conseguir una buena posición o que asegure".

Tan sincero como en él es habitual, no puso cara de circunstancias cuando vio los problemas de Michael. "Le adelanté al salir a la crono tres. Vi que tenía problemas, pero no sabía si había vuelto a pista". En cualquier caso, recordó: "Yo perdí la ventaja de 24 puntos por errores, pero sobre todo por problemas mecánicos y esto, como lo de Japón, lo compensa un poco".