Sonrisa, pero sin lágrimas. Fernando Alonso se ha hecho mayor y desde ayer es el único piloto de la parrilla con al menos un título en el bolsillo. Ayer, en Sao Paulo, el piloto asturiano se doctoró en un deporte del que este año llegó a dudar que lo fuera, y en el que el decano, Michael Schumacher, colgó el birrete con una remontada épica.

"No cabe duda de que es un día muy especial para mí. Ser campeón del mundo con Michael en la pista tiene mucho más valor que sin él", reconocía Alonso. Atrás quedaban sus peleas mediáticas. Hablaba el nuevo campeón, el nuevo rey de la F-1. "Le deseo lo mejor para el futuro", espetó escueto aunque sincero.

UNA CARRERA FÁCIL

La victoria de Felipe Massa, impresionante ante su afición, no impidió que Fernando Alonso fuese aclamado en el circuito de Interlagos. La carrera discurrió a la perfección para el asturiano. "Necesitaba solo un punto para lograr el título, pero estaba preparado para ello. Era una carrera fácil, pero tenía que rematarla", confesó el bicampeón.

Fernando estaba muy contento y no quiso olvidarse de nadie a la hora de dar las gracias. Fue la última carrera con Renault y con Michelin, la última prueba junto a Flavio Briatore: "Era mi última carrera y qué mejor manera que conseguir los dos campeonatos y salir por la puerta grande. Debo agradecérselo a todos, al equipo de pruebas, a Fisichella, a Flavio..."

Biatore apostó por Fernando, y ganó. Tras la carrera estaba emocionado: "Ha sido una temporada muy dura y peleada por todos nosotros y al final ha quedado campeón el piloto y el equipo que más se lo merecían. Echaré de menos a Fernando. Es un piloto muy especial. Hemos estado, crecido y ganado durante años juntos y su marcha seguro que dejará un hueco importante".

Por la mente de Fernando pasaron ayer muchas cosas, aunque su mejor recuerdo fue para la carrera de casa. "Ha sido una temporada maravillosa, con muchos momentos buenos, aunque para mí el mejor fue el GP que gané en Barcelona, en el Circuit de Catalunya, con toda la gente apoyándome, con todos los míos", recordaba Alonso.

DECISIONES POLÉMICAS

El año no ha sido tan tranquilo como lo parecía a mitad de temporada, con los Ferrari casi defenestrados y el Renault R26 dando lo mejor en cada carrera. Pero el Mundial dio un giro y Michael Schumacher se puso a dos puntos, no sin polémica. Aunque todo eso ya es agua pasada.

"Al final, este año se ha hecho justicia. El tiempo acaba poniendo a cada uno en su sitio. Pese a las decisiones que han tomado esta temporada en contra de nosotros nos mantuvimos unidos hasta el final, y eso fue clave. El juego limpio y la educación van por encima de todos los deportes y especialmente en la fórmula 1. Gracias a Renault y a Michelin porque me han hecho ver las cosas claras, y somos campeones porque nos lo hemos merecido", reconocía.

El pinchazo de Michael Schumacher privó a todos del mejor duelo: "Fue una carrera caótica; esa es la mejor palabra para definirla. Tenía un coche muy rápido, suficiente como para doblar a todos", reconocía el piloto de Ferrari. Pese a la amargura de no haber ganado, Schumacher sacó a relucir su estilo: "Estoy muy feliz por Felipe Massa, el primer brasileño que gana aquí desde Ayrton Senna, aunque, por supuesto, también felicito a Fernando por su segundo título". Sin duda, un buen final para el campeón.