Osasuna perdió una ocasión perfecta para puntuar en Mestalla en un partido en el que el Valencia no encontró oposición en el primer periodo, pero en el que el conjunto navarro se adueñó del encuentro cuando el valenciano, tras la lesión de Albelda, se descompuso completamente al principio del segundo tiempo.

Fue un partido con dos partes diferentes, ya que en la primera el Valencia incluso pudo ampliar su ventaja, pero en el segundo periodo, Osasuna impuso su ley e hizo merecimientos para empatar ante un desconcertado Valencia.

El dominio local fue más papable en lo futbolístico que en las opciones de gol, aunque en la primera clara que se planteó a favor de los locales, una jugada entre Joaquín, Miguel, Hugo Viana y Morientes, Villa llevó el 1-0 al marcador, tras un excelente remate a bocajarro.

A partir de entonces, el equipo valenciano mantuvo el control del partido, pero dio la sensación de que confiaba en su ritmo y consistencia, en su contragolpe, y que no sentía la necesidad de conseguir con urgencia el segundo tanto.

Esa circunstancia supuso un cierto respiro para Osasuna que, sin desplegar un gran juego, logró pasar a sentirse cómodo sobre el césped de Mestalla en los minutos finales del primer tiempo, en los que lanzó un par de córners y tuvo más el balón que el rival, aunque fue incapaz de crear el más mínimo peligro ante la portería de Cañizares.

MEJORÍA DE OSASUNA El inicio de la segunda mitad estuvo marcado por la lesión de Albelda, que provocó su sustitución y la presencia de una medular inédita en el Valencia integrada por Hugo Viana y Jorge López. Osasuna se creció con la entrada de David López y Soldado y trató de hacerse con el empate ante un Valencia que no mostraba la consistencia del primer periodo.

Aunque Joaquín envió una falta al larguero de Ricardo, el partido se había puesto de cara al conjunto navarro. Una ocasión de Valdo (m.77), en la que Cañizares estuvo espléndido y envió el balón a córner, pudo haber supuesto el empate, que también pudo llegar en el inmediato lanzamiento desde la esquina. Hugo Viana rechazó en la línea de gol.

El partido fue de ida y vuelta a partir de entonces hasta que en los minutos finales, el Osasuna no sólo mantuvo la iniciativa en el juego, sino que apretó mucho a su rival, aunque sólo con balones bombeados.

Todavía tenía que llegar la ocasión más clara de todo el encuentro para Osasuna. Fue en un remate con la derecha de Valdo cuando ya se disputaba el tiempo de prolongación. Fue un final de infarto, ya que tras este disparo todavía se produjo la expulsión de Jorge López y un último ataque del Osasuna, que no fructificó en nada.