--¿Qué motivaciones tiene su vida en la actualidad?

--Lo más importante en este momento no es la montaña, sino mis cinco museos de las montañas que tengo instalados cerca de Bolzano, en los Dolomitas.

--¿Se considera más italiano o alemán?

--Soy europeo y tirolés del sur.

--El año 78 hizo el Everest sin oxígeno. Ahora sigue siendo un reto casi insuperable.

--Sigue siendo un desafío, pero la escalada de altura ha cambiado totalmente y hay que buscar nuevas rutas más difíciles.

--¿Cuál es el secreto para hacer el Everest sin oxígeno?

--Todo el secreto está en la fuerza de la mente. Yo he sido un conquistador de lo inútil. Junto a Peter Habeler vencimos lo imposible en el 78. En España se dice que la cabeza tiene tanta fuerza que puede mover montañas. Las grandes montañas están dentro de nuestra cabeza y, el que no es capaz de mover montañas, no será capaz de realizar sus grandes objetivos.

--¿Qué sintió en la cima?

--No sentí alegría. Todo es demasiado estrecho, el aire escaso, el tiempo corto. La seguridad está abajo. El regreso es el renacimiento y el reencuentro con la vida, el bien más preciado.

--¿Cree que la conquista de los 14 ochomiles sigue siendo un proyecto atrayente?

--Para la historia del montañismo ya no tiene ninguna importancia.

--¿Piensa que el alpinista debe buscar nuevos retos?

--Hay que buscar nuevas cosas y los desafíos del hombre con la montaña son distintos. Hay que buscar rutas muy difíciles, en unas montañas muy ocultas, por accesos que hasta ahora no se conocen.

--¿Cuáles pueden ser los retos pendientes?

--Hacer una travesía por el sur del Lothse hasta el norte del Everest.

--¿Le molesta que le comparen con mitos del deporte como Jordan, Maradona o Tiger Woods?

--No puedo compararme con ellos aunque quisiera. La escalada juega un papel minúsculo dentro del mundo del deporte, pero puedo aprovechar mi popularidad para influir en los temas políticos.

--¿Cuál es el alpinista que más ha admirado?

--Walter Bonatti, porque demostró en una montaña difícil como el K-2 cosas que nadie ha podido superar hasta estos momentos.

--Ha sido Eurodiputado por los verdes italianos del 1999 hasta el 2004. ¿Qué balance hace de esta experiencia?

--No ha sido aburrido, pero la política es un camino difícil para tomar grandes decisiones. No quería envejecer como político y por eso lo dejé.

--¿El mundo va por buen camino en la conservación de su naturaleza?

--La protección del medio ambiente se ha convertido en un asunto global. Los políticos de Madrid o de Bruselas no se ocuparán de las montañas puesto que son políticos de las ciudades. Los políticos de las montañas son cinco de 700 y no crearán mayorías. Sólo se salvarán las montañas desde el aspecto local.

--¿Cómo se encuentra la conservación de la naturaleza en su Tirol natal?

--Estoy bastante triste con el hecho que los habitantes de las montañas no tengan el peso suficiente en la discusión sobre el desarrollo apropiado. Tengo dos granjas y la agricultura es la base para el turismo. Me esfuerzo para encontrar nuevos modelos. Mi modelo en las montañas es poder enlazar la agricultura y el turismo. No quiero que los hoteles o las estaciones de esquí se queden con todos los beneficios, sino que los habitantes de las montañas se integren en el sistema.

--¿Regresará al Himalaya?

--Es posible. Puedo hacer un pequeño ochomil. No el Cho Oyu, puesto que es muy aburrido. Si me animo, iré a un sitio nuevo. Tengo ideas en la cabeza, pero no sé si tendré la fuerza para hacerlas.