Sólo desde la enorme ilusión se puede entender cómo una persona puede encargarse, a veces una temporada tras otra, de equipos que viven para sufrir todo el año y acaban contentos porque, tras ganar unos pocos encuentros, en muchos casos con los nervios al límite, consiguien salvar la categoría.

Esta es la perspectiva que vive Juan Carlos Martínez Planas, con un amplísimo historial como jugador y que, en los últimos años, ha visto como le tocan equipos que, o bien están en la anterior situación o, en el menos malo de los casos, tienen urgencias para volver a Tercera División.

Por eso no es de extrañar la siguiente frase: "Es un sufrimiento constante. Yo estoy contento porque hago una cosa que me gusta". Pero, no es que le guste sufrir, porque llevar a un equipo es más que el partido del domingo: "Entrenar es el día a día. El domingo es un premio", aclara. Un premio que no siempre es dulce: "Cuando no te acompañan los resultados estás un poco dubitativo", dice. Bueno, pues a pesar de todo esto, esta profesión parece ser una bendición: "Soy un privilegiado porque hago lo que me gusta, que es entrenar. Además, las cosas sin sufrimiento parece que tienen menos valor", asegura. Y no lo dice por decir, porque él conoce lo que es sufrir y afrontar una nueva etapa para salir adelante: "A los 27 años me lesioné de la segunda rodilla y me retiré.". Y se hizo entrenador.

Si entramos en lo meramente deportivo, vemos que la dinámica de sufrir es en la que está su equipo. Para Planas: "Va a ser una carrera de fondo y tenemos que estar muy preparados. El que el mejor llegue a la última etapa será el que se lleve el pez al agua.". Y desde luego su equipo no parte con ventaja: "En principio tenemos la gran mala suerte de que el presupuesto es de los más bajos de la categoría. Por amistades, tengo buenos amigos creo, vas llamando a unos y otros y buscas el equilibrio con veteranos que van a aportar tranquilidad, y jóvenes que aportan ganas", explica. Pero no es el único inconveniente que tiene el Illueca: "El mayor problema es que somos 17 personas nuevas y tiene que haber un reajuste. Y viene con el paso del tiempo de muchas jornadas y muchos entrenamientos", sigue. Planas, pese a todo, está contento con la plantilla, donde destaca lo siguiente: "Hemos apostado por gente joven que aún no ha dado el ´do de pecho´ pero en los que confiamos".

La temporada no ha empezado mal pese a lo que refleja la clasificación, porque llevan cuatro partidos ante rivales de mucha entidad: "Empezamos perdiendo con el Caspe en casa, luego tuvimos dos victorias y a partir del día del Zuera hemos jugado con los cuatro que presumiblemente van a estar arriba. Tanto en Andorra como en Sabiñánigo hicimos dos buenos partidos, incluso en Sabiñánigo me atrevo a decir que merecimos ganar y se nos escapó el partido". Y sigue: "Ahora a vamos a empezar nuestra Liga."

Para acabar, hay que decir que no es novato como entrenador, ya que estuvo con el Alagón en Tercera, y en su retorno ha visto un cambio sustancial: "El nivel ha subido. A los equipos de arriba los veo mucho más profesionales", dice. Y entre estos, concluye que ve al Zaragoza en un escalón superior.