El Calatayud salió a por todas, con muchas ganas, jugando y tocando muy bien el esférico. Además, tuvo la suerte de cara cuando le señalaron un claro penalti a Benaque a los siete minutos que Íñigo transformó. La primera media hora del cuadro local fue de lo mejor que se ha visto en San Íñigo esta temporada, y sentó las bases de la victoria local. En la segunda parte, de menos calidad que la primera, el Sariñena mejoró, pero nunca peligro la victoria bilbilitana.