Dejó a su equipo en paños menores. José Emilio Guerra, el delantero malagueño del Real Zaragoza B que tanto está dando que hablar en este inicio de temporada por su facilidad anotadora (17 goles), se convirtió en triste protagonista del domingo por una jugada nada habitual en los campos de fútbol. Ocurrió en el Sabiñánigo-Real Zaragoza. En un partido que estaba resultando difícil para el filial bajo la presión del público serrablés, el ariete soltó la rabia acumulada durante la hora de partido que estuvo sobre el campo tras la materialización del penalti que adelantaba a su equipo. En ese momento, no se le ocurrió otra cosa al andaluz que bajarse los pantalones para celebrar el tanto delante de la grada, cosa que vio el árbitro. El señor Asín no lo dudó un instante y expulsó al goleador.

El acta del partido recoge la jugada con estas palabras, en el apartado expulsiones: "Al número 9 don José Emilio Guerra Rodríguez, minuto 62, tras la consecución de un gol y en la posterior celebración del mismo, por dirigirse hacia el público bajándose el pantalón mostrando sus nalgas de forma provocadora". Guerra no cree que la jugada fuera para tanto: "Fue una celebración intuitiva. El público llevaba todo el partido provocando, incidiendo especialmente en mí. Me decían eres malísimo, vete a Granada. Así que celebré el gol con rabia, y me salió lo de bajarme un poco el pantalón. Tampoco creo que fuera una cosa tan exagerada".

Las circunstancias quizás ayudaron a que el malagueño fuera expulsado: un duelo de rivalidad y un público encendido tras un penalti dudoso, cuando ya veían factible puntuar ante el filial. Aunque, como dice Pascual Sanz, entrenador del B, "no fue una jugada flagrante, pero tampoco está justificado. Guerra sabe que se equivocó, y lo cierto es que tenemos que dar una imagen porque representamos al Real Zaragoza, aunque hay cosas mucho peores en el fútbol". El preparador zaragocista no tomará medidas excepcionales con Guerra, al que se aplicará el régimen interno de multas del equipo. "Lo cierto es que yo no vi la acción --reconoce Sanz-- . Estaba dando órdenes a dos jugadores que iban a salir. Los jugadores me han comentado que no fue una cosa exagerada, pero lo podía haber evitado. El ambiente estaba caldeado y, aunque no sirve de excusa, no hay que sacar las cosas de contexto".

Arrepentido

El delantero, nada más ser expulsado del partido, no encontraba consuelo a lo que acababa de vivir. Rompió a llorar en el vestuario, consciente de su error, sintiéndolo sobre todo por sus compañeros, a los que dejó en inferioridad durante 30 minutos. "Me arrepiento mucho de la jugada, esto me servirá para no volver a hacerlo y perjudicar a mi equipo. La verdad es que la lié. No volveré a celebrar un gol así", admite el malagueño, que en principio, si el Juez Único interpreta desconsideración hacia el público como todo parece indicar, estará un partido sin jugar. Guerra podría entonces cumplir su sanción mañana, en la vuelta de la final de la Copa Federación que enfrenta al filial zaragocista con el Huesca en El Alcoraz, y podría seguir jugando la Liga este mismo fin de semana ante el Utebo, que ocupa la tercera posición, en la Ciudad Deportiva.