Nadie se esconde tras ganar al Barcelona. Todo el mundo en el Madrid se arroga buena parte de la responsabilidad en la reacción blanca. Desde el entrenador hasta el presidente, pasando por los jugadores más representativos. "Tras la derrota en Getafe nos dimos cuenta de que así no podíamos seguir, que teníamos que luchar más", dijo Raúl, que llegó a ofrecer a Ramón Calderón su salida del equipo si no se producía una mejora inmediata.

Lo desveló ayer el presidente madridista en una visita a la agencia Efe. "En Bucarest me dijo que sufre mucho, que no había dormido y que si esto seguía así se marchaba y liberaba al club de pagar el sueldo de su largo contrato", declaró el dirigente blanco, para quien el delantero "no tiene precio", pues "no hay forma de encontrar jugadores así".

Calderón está radiante apenas una semana después de haber vivido los peores momentos de su mandato. Ya ve "un equipo unido para luchar por los tres títulos" y no duda en atribuirse un papel relevante en la transformación. El dirigente blanco explicó que la derrota en Getafe supuso un punto de inflexión.

En ese sentido, habló de conjura y calificó la reunión que mantuvo con la plantilla en Bucarest como "un hecho trascendente para el Real Madrid", dijo. "Hablé con ellos en grupo y luego uno a uno. No me meto en asuntos técnicos porque tengo al que más sabe. Les dije que pensasen que hay millones de personas que sufren o se alegran con lo que hacen", añadió.

Para Capello, sin embargo, la reunión verdaderamente importante fue la que él forzó el domingo 15 por la mañana, al día siguiente de perder en el coliseo Alfonso Pérez. "Por mi charla a los jugadores después de Getafe, el Madrid comenzó a ser un verdadero equipo. Ahora ya lo es", no hace más que repetir el técnico italiano tras derrotar al Bar§a. Y Calderón se lo cree. "Ayer, por fin, me dijo Capello que la tortilla ha dado la vuelta", afirmó el presidente blanco.

UN F-1 BLANCO Tan crecido se encuentra el dirigente madridista que anunció que ha llegado a un acuerdo con una escudería puntera para que un coche pintado por completo de blanco y con el escudo del Madrid compita en el Gran Premio de España de Fórmula Uno, que se disputará en el circuito de Montmeló el 13 de mayo del 2007. "El acuerdo es con una escudería de las que compiten para ganar. Además, será especialmente bonito correr en Barcelona con ese escudo bien grande", manifestó Calderón.