Seguro que en la sede del DKV Zaragoza se escuchó ayer más de un suspiro de alivio al conocer el alcance definitivo de la lesión de Edson Marques Eka, que no es tan grave como se temía en un principio. La resonancia magnética a la que se sometió el jugador brasileño descartó una lesión de menisco, como había sugerido el doctor Gasca tras su primera exploración a pie de pista, lo que hubiera supuesto unos dos meses de ausencia. Finalmente la dolencia se queda en un esguince leve del ligamento lateral interno de su rodilla derecha. Así, Eka se pierde seguro el partido de este fin de semana en Castellón ante el Playas (sábado, 16.15), pero podría estar disponible para el siguiente encuentro del equipo, el que se disputará el viernes siguiente en el pabellón Príncipe Felipe ante uno de los gallitos de la competición, el Boomerang Interviú.

Las alarmas habían saltado este sábado en el seno del DKV cuando el ala-pívot tuvo que retirarse del choque ante el Caja Segovia. Había miedo a que la lesión fuera grave, como se pensó en un principio, por el gran momento en el que se encontraba, ya que es el máximo goleador del conjunto aragonés con ocho dianas en otros tantos partidos, y por las lesiones de otros dos brasileños del equipo. Su ausencia, unida a las de Marcelinho, que no podrá jugar hasta enero o febrero, y la de Vassoura, al que todavía resta un mes de recuperación, dejaba al conjunto zaragozano en cuadro. "No me gusta llorar --decía Carlos Sánchez--, pero si lo de Eka es grave nos quedamos en cuadro. Como se lesione más gente igual tenemos que cerrar el quiosco. Es que es difícil hasta hacer entrenamientos competitivos con tan poca gente".

Ahora el entrenador reconoce que respira un poco más tranquilo, porque "no es lo mismo que esté fuera una semana o dos que dos meses un jugador como Eka, que además estaba en un gran momento". El brasileño comenzó ayer el trabajo de recuperación con el fisioterapeuta del club, Guillermo Aladrén, y bajo la supervisión del médico del equipo, el doctor Fernando Gasca, para ponerse a tono cuanto antes y poder entrenar con el resto de sus compañeros a las órdenes de Carlos Sánchez.