El presidente de la Unión Ciclista Internacional (UCI), Pat McQuaid, y representantes de la Asociación Internacional de Grupos Ciclistas Profesionales se reunieron ayer en París para estudiar medidas de lucha contra el dopaje. Entre los puntos estudiados figura la utilización del ADN para identificar a los ciclistas dopados o la reducción de la duración de las grandes vueltas. Este último punto puede incrementar las diferencias entre la UCI y los organizadores de las tres grandes rondas, Tour, Vuelta y Giro, que ya rompieron con el calendario único ProTour. El responsable del ProTour, Alain Rumpf, aseguró que la UCI no dudará en aplicar una reducción de la duración de las grandes vueltas si se establece que eso puede ser un motivo de dopaje. En cuanto al recurso al ADN, antes de ponerlo en marcha es preciso solucionar problemas jurídicos por el respeto de la intimidad y la armonización jurídica.