De los pitos al oe, oe. Las sensaciones de la grada pasaron del enfado al entusiasmo en un plis plas. Mateo lo entiende. "El público quiere que juguemos bien y cuando no lo hacemos es normal que muestren su enfado y que nos animen cuando lo hacemos mejor como al final. Sin hacer un partido excelente vamos ganando confianza y eso nos da las sensaciones que queremos", afirmó el técnico del CAI.

Las cuatro victorias alimentan la fe en el trabajo y contribuyen a serenar los ánimos en la progresión del equipo. Es pronto y queda por hacer. Es el mensaje insistente que lanza el CAI. Y la intensidad defensiva, como se vio ayer tras el descanso, es la llave del éxito. "Sabemos que podemos hacerlo porque durante unos minutos lo conseguimos", anotó el entrenador, que parafraseó a Valdano y su miedo escénico. "Existe la sensación, más en el Príncipe Felipe, que estamos agazapados para decidir si vamos o no a por el partido desde el principio. Es una cuestión psicológica, miedo escénico. Cuando las cosas nos salgan nos lo iremos quitando y agrandando los momentos de intensidad defensiva. Es cuestión de paciencia y no pensar que por las cuatro victorias hemos salido del pozo. Hay que tener paciencia para crear el equipo. Los equipos se hacen poco a poco y nosotros estamos en ello", declaró Chus Mateo.

Dice Joaquín Prado, técnico del Gijón, que no conoce personalmente a Chus Mateo, pero la defensa que hizo del técnico en la sala de prensa y la petición de paciencia a la afición eran propias de un amigo íntimo del madrileño. "No soy nadie para aconsejar a nadie, pero pido paciencia. El público es soberano, pero no debe pitar hasta el final, no durante el partido", arengó Prado, que continuó: "La LEB es muy igualada, no hay partido fácil y hay que respetar a la competición".