El soberbio partido de Mu Evans contra el Gijón, que le ha valido para ser el segundo MVP consecutivo del CAI Zaragoza tras Onyekwe, ha abrillantado el magnífico comienzo de temporada del alero estadounidense con nacionalidad portuguesa. El escenario de la exhibición, el pabellón Príncipe Felipe ante más de 8.000 espectadores, ha servido también para realzar su sobresaliente actuación, cerrada con 27 puntos y 34 de valoración. En las siete primeras jornadas, en las que el CAI ha sido un equipo contradictorio, malo y bueno, preocupante en muchas fases y esperanzador en otras, errático y acertado, inconsistente y fiable en algunos pasajes, Evans se ha convertido en el líder estadístico del equipo, por encima de Ugonna, y en la principal referencia sobre la pista.

Se miren por donde se miren, sus números son magníficos y están a la altura de los jugadores más destacados de la LEB. Chus Mateo lo ha utilizado una media de 29,7 minutos, en los que Evans ha sido capaz de anotar 15,7 puntos por partido (con un notable 57% de dos y unos discretos 29% de tres y 58% de tiros libres), coger 5,8 rebotes y situarse a la altura de los pívots del equipo, dar 1,7 asistencias, recibir 3,8 faltas y alcanzar una extraordinaria valoración media de 16,5, fiel reflejo de la polivalencia de su juego y de las muchas facetas en las que ayuda al colectivo.

OPTIMIZACIÓN Se trata de un claro ejemplo de optimización de un jugador, capaz de obtener el máximo rendimiento a sus virtudes y su profesionalidad sobre la cancha, y esconder con maestría todas sus limitaciones. Hasta ahora, Evans ha demostrado que sabe sacar partido a la estrategia que el equipo le dedica en exclusiva por sus condiciones especiales (es un tres alto fuerte, que juega muy bien de espaldas a canasta y que resulta complicado de defender por su superioridad física sobre la mayoría de los rivales a los que se mide en esta Liga) y que, además, tiene una virtud añadida: se construye puntos por sí mismo, por su esfuerzo y su voluntad de pelearlo todo.

"Que el equipo juegue más o menos para mí depende del rival al que nos enfrentemos. Sé que en algunos partidos tengo que anotar más, mientras que en otros me puedo dedicar a pasar o ayudar en el rebote", explica Evans, fichado del Ovaerense, donde se consagró como un jugador de gran nivel en la Liga portuguesa. "Contra el Gijón, el entrenador me dijo que buscara mis opciones", añade.

Y bien que lo hizo. El CAI le surtió de balones, se encomendó a su inspiración y la jugada le salió redonda. "No me siento esencial, hay otros jugadores que pueden tener una buena aportación", se sincera Evans, que cree que el CAI necesita ser más "constante. Aún tenemos muchos altibajos --reconoce--. Llevamos cuatro victorias seguidas, pero hemos de seguir trabajando para paliar esta deficiencia".

Mientras tanto, se ha situado en la parte noble de los ránkings de la LEB. Es el séptimo con mejor valoración media (Stephens, del Huelva, comanda este apartado con 21,2), el octavo en puntos anotados, el quinto en rebotes ofensivos... Un seguro a todo riesgo para un equipo que ha encadenado cuatro triunfos consecutivos y ha entrado por primera vez en zona de playoff.