El Real Madrid pasó sin pena ni gloria por el Nou Estadi de Tarragona, pero la pizarra del profesor Capello funcionó a la perfección con dos goles en jugadas de estrategia y le dio al Real Madrid tres puntos que permiten a los blancos superar al Valencia en la clasificación y colocarse segundos a la espera del resultado del Sevilla. El técnico italiano puso en liza el mismo once que derrotó al Barcelona. Sin embargo, las cosas no salieron como ante el eterno rival y el Nástic le dio un repaso a los blancos en la primera mitad. Los tarraconenses llevaron la iniciativa y gozaron de varias ocasiones hasta que se adelantaron con un gol de penalti transformado por Abel.

El resultado hacía justicia a lo visto en la primera mitad, pero Roberto Carlos cambió el signo del partido cuando empató en el último minuto de la primera mitad en una jugada ensayada desde el borde del área. El gol afectó a los locales, y más aún cuando nada más iniciarse el segundo periodo Iván Helguera puso en ventaja al Real Madrid con un cabezazo a la salida de un córner.

Con el marcador ya en ventaja, el equipo de Capello llevó el partido a su terreno, esperando la oportunidad para sentenciar el choque en algún contragolpe. La sentencia llego en la mejor combinación ofensiva del partido, en la que el balón viajó al primer toque desde la banda izquierda a la derecha pasando por varios jugadores hasta llegar a Sergio Ramos, que la puso al segundo palo para que Robinho rubricara de volea la victoria madridista.