La tensión acumulada durante todo el encuentro explotó al final. Todas las injusticias sufridas por el Barbastro a lo largo de todo el partido hicieron que la afición saltara con el partido ya concluido, y se recriminara la persecutoria actuación del colegiado, que influyó totalmente en el resultado final del encuentro. Las cosas no llegaron a mayores, pero al menos las protestas por la lamentable actuación arbitral con los equipos aragoneses, tanto el Barbastro como el Huesca, se dejaron oir.

El cuadro local jugó como sabe, pero las decisiones del árbitro fueron cada vez más surrealistas. Comenzó facilitando el gol del Orihuela y en la segunda parte, cuando el Barbastro logró el empate, comenzó a expulsar jugadores locales, dejando al final a los rojiblancos con ocho jugadores en el campo. Ya en el primer tiempo había expulsado a David Navarro. Para finalizar, alargó el encuentro 9 minutos para ver si los visitantes marcaban, pero los rojiblancos supieron aguantar y sumar un punto ante tanta adversidad.

DOBLE RASERO El Barbastro jugó la primera parte de la manera que lo está haciendo toda la temporada, algo que ya se espera: se deja dominar, da el balón al rival y le estudia, protegiéndose con una gran defensa que se está mostrando muy segura, para luego salir al contragolpe. A los 19 minutos de juego el colegiado comenzó su recital, al señalar como cesión algo que, poco antes, no había considerado así en área visitante. Tres minutos costó lanzar el libre indirecto que permitió al Orihuela adelantarse en el marcador.

A la media hora se produjo otra jugada clave, cuando Linares cabeceó un balón que el guardameta Roca sacó, de mala gana, de dentro de su portería, con la cara de resignación de quien ha encajado un gol, pero, para sorpresa de todos, el tanto no subió al marcador, lo que comenzó a caldear el ambiente.

En la segunda parte, el Barbastro salió a por todas, y a los cinco minutos Metola logró el tanto del empate. Entonces el colegiado vio que los altoaragoneses podían ganar y comenzó su recital de tarjetas, expulsando a Iván. El Orihuela, con superioridad numérica, se hizo con el control del partido ante un Barbastro que tuvo que cerrarse muy bien, refugiándose en su gran defensa, para poder amarrar un punto que cada vez se veía más complicado lograr. En los minutos finales las expulsiones de Metola y Serrano convirtieron a los 8 jugadores restantes del Barbastro en unos héroes, que tuvieron que luchar contra los elementos nueve minutos más de los previstos, los que añadió el colegiado de manera injustificada.

Las declaraciones de David Navarro al final del encuentro lo resumen todo: "Ya no hay casualidad, van a por los equipos aragoneses, las disputas entre Villar y Fle nos afectan, hay que decir las cosas claras".