Al Forcusa le ha costado ganar en casa, pero cuando lo ha hecho, algo que sucedió ayer, no se ha reservado nada de su juego. En un buen partido, de gran defensa, tranquilo, los oscenses obraron el primer triunfo casero ante el Ciudad Encantada de Cuenca. La igualdad solo duró al principio y el Forcusa ya se fue doblando a su rival al descasno (9-18).