El potente Mallorca aprovechó un mal primer tiempo del Binéfar para conseguir una ventaja que, a la postre, fue definitiva para el resultado final.

En la primera parte, el Binéfar salió relajado, sin tensión y el conjunto balear bailó como quiso a los locales, imponiéndose en fuerza, juego y goles. Además, la floja actuación del meta Burrell en la mañana de ayer, que fue sustituido en el descanso, contribuyó a empeorar la situación de los aragoneses.

En el descanso, el técnico Josete hizo varios cambios y el Binéfar consiguió reaccionar. En algunos momentos, los jugadores locales acorralaron a un Mallorca con unas individualidades de gran calidad, que en la segunda parte se dedicó más a conservar la ventaja que había adquirido.

Y las cosas no comenzaron mal ya que, nada más empezar, Carlos Sellán cabeceó una falta y acortó distancias, pero luego el Binéfar no tuvo la suerte para haber metido algún gol más y poner más nerviosos a los mallorquines. En resumen, el Binéfar dejó un buen sabor en el segundo tiempo ante un equipo que, como el Barcelona y demás filiales, juega otra Liga.