Salían famosos por todos lados. Valencia está de moda. Vela, Copa América, ópera, ciencia, fútbol, PP. Mucho PP. Tanto como el séquito que ayer encabezaba Jaume Matas, el presidente balear que, nada más abrazar a Jorge Lorenzo, nada más regalarle su mejor sonrisa --bueno, la de siempre--, declaró: "Lo conozco como si lo hubiese parido, así que celebró su triunfo como si fuese de la familia".

Cheste se convirtió en el teatro ideal para que Lorenzo, el rebelde Lorenzo --"siempre trato de ofreceros carnaza para que vosotros lo paséis bien y tengáis titulares, pero, a partir de ahora, tendré que ser más moderado", dijo--, imitase en su vuelta de honor a Tom De Longe, uno de sus mitos, el líder del grupo Blink 182, de neopunk y satírico humor escatológico (¡si es que le pega todo!), y se marcase un par de solos de guitarra en el aire hasta terminar tendido en la arena, como buen torero que es.

Mientras todo eso sucedía, alguien acudió raudo y veloz al box de Lorenzo y se encontró medio sentado, medio tumbado, medio alucinado, a Etoo, otro hermano de Lorenzo. "Hola, campeón", era el saludo que no paraba de recibir el azulgrana, que no cesaba de decir: "El campeón está fuera".

Y fuera significaba en el mundo, en el paddock por donde deambulaban desde Arantxa Sánchez Vicario hasta Guti, pasando por Michael Jordan y Sergi Barjuan --"los campeones no necesitan suerte. ¡Se la ganan como ha hecho Jorge!", dijo el exazulgrana-- y, cómo no, el séquito de Matas, más de una docena de personalidades del PP, además de la futbolera alcaldesa palmesana Catalina Cirer, que equiparaba a Jorge con Rafa Nadal y Rudy Fernández.

Lorenzo dedicó dos segundos a cada uno y a cada uno le dijo lo que quería oír. Es, en efecto, un nuevo Lorenzo. Del hijo de Tarzan a mister Lorenzo. "Lo que peor me sabe es que jamás podréis experimentar una cosa así. Hay que ser piloto para saber qué se siente en la última vuelta del día que ganas tu primer título mundial. Yo, que lo he estado soñando durante meses, no lo sé. ¿Sabes por qué? Porque lo que he imaginado no ha tenido nada que ver con lo que había soñado".

Es muy posible, seguro, que en esos sueños apareciera Alex Debón, el escudero que Dani Amatriain, su mánager, le proporcionó a mitad de temporada, cuando dudada y dudaba, cuando se encaminaba al cataclismo. Debón, el tercer hombre ayer, se le acercó antes de comenzar la carrera y le dijo: "Tranquilo, Jorge, tengo una moto que va como un tiro y estaré ahí para ayudarte, para protegerte". Dicho y hecho.

"Somos un auténtico dream team", bromeó Lorenzo rodeado de Etoo y Sergi Barjuan. "Prefiero conquistar el título así, sufriendo, que no con facilidad, pues lo que he aprendido en estos 15 días no lo enseñan en ninguna universidad... del deporte".

Todo el mundo tiene la sensación en el entorno de Lorenzo, Yamaha incluida, que el piloto puede convertirse en el futuro sustituto de Rossi cuando el doctor decida cambiar su moto por una Ducati o dejarlo. Alguien quiso saber si el próximo año estrenará el número 1 en su Aprilia. "Por supuesto, llevaré el 1, ya nos toca", apuntó.