La mala fortuna y el acierto del eterno y veterano goleador Alfredo Martínez derrotan a un Ebro que realizó un buen partido. Los de Tiberio vuelven a complicar su situación en la tabla clasificatoria y necesitan cuanto antes hacerse fuertes en su propio terreno de juego. Ayer, la suerte le fue esquiva.

Comenzó el choque con un Sabiñánigo que se mostró como un equipo muy fuerte, dominando la situación ante un conjunto arlequinado al que le costó mucho encontrar su sitio sobre el terreno de juego. La primera ocasión de gol fue para el conjunto serrablés tras la salida de un corner. Culé remató bien con su cabeza, pero el meta Miki estuvo seguro y atento para detener el esférico. Tras diez minutos donde fueron los visitantes los que llevaron la voz cantante, el Ebro reaccionó y se hizo con el control del juego.

SE ADELANTA EL EBRO La primera oportunidad para los arlequinados llegó en las botas de Juan Sánchez, pero el portero visitante evitó que el tanto subiera al marcador. Repitió actuación el cancerbero al minuto siguiente, cuando Óscar tampoco pudo batirlo. Sin embargo, en el minuto 20 llegó el primer tanto del encuentro. Cantín realizó una buena jugada por la banda que culminó con un buen centro, Chaure controló el esférico y se lo dejó en bandeja a Catalán que, de buen disparo, marcó el tanto local arlequinado, con cuya ventaja se llegó al descanso.

En la reanudación, el cuadro local se echó un poco hacia atrás, dejando terreno al conjunto serrablés para porder hacer el juego que más le gusta en el Carmen: buscar espacios en la zaga rival e intentar sorprender al contragolpe. En dos de ellos, los de Óscar Tiberio pudieron amplíar su mínima ventaja, lo que hubiera resultado prácticamente defintivo para el devenir del encuentro: un disparo de Óscar que desvió el guardameta Míchel a corner y la consiguiente nueva ocasión que llegó cuando se sacó el tiro de esquina, donde Aguarta remató con la cabeza fuera cuando estaba en muy buena posición.

Sin embargo, lo que llegó fue el empate del Sabiñánigo. Corría el minuto 66 cuando Fontana se internó por la banda izquierda y su centro lo aprovechó muy bien Culé para conseguir el tanto del empate. El partido cambió de cariz y el Ebro se encontró con la necesidad de irse hacia arriba si quería conseguir la victoria. Así lo hizo, dominó con claridad y tuvo dos nuevas ocasiones para haberse adelantado nuevamente en el marcador. Fueron Juan Sánchez y Longares los protagonistas, pero en ambas ocasiones hicieron que el meta Míchel luciera sus cualidades.

Cuando todo el mundo daba el empate como bueno, un centro sobre el área local produjo un mal despeje de la defensa local, cayendo el balón a las botas de Alfredo Martínez que no perdonó.