El Balsas Picarral no tuvo la puntería de otros días y, a pesar de contar en la segunda mitad con ocasiones sobradas para haber vencido con comodidad, sólo superó por la mínima al Tolosa, un equipo que se dedicó a dar patadas y apenas inquietó la meta de Villanúa, salvo en el tramo final del primer tiempo. Así, el equipo dirigido por Toño Blasco sigue con su excelente comienzo de Liga.

Tras un primer periodo sin goles, la segunda mitad fue de total superioridad aragonesa ante un equipo muy duro, rayando en la violencia en su juego. Como prueba, el visitante Alonso recibió una amarilla, hizo nueve faltas y protagonizó dos agresiones clarísimas sobre jugadores del conjunto avispa que se quedaron sin sancionar. De hecho, los tolosarras ni siquiera devolvieron el balón cuando el local Josemi tuvo que ser atendido de un esguince, lo que casi provoca una jugada de gol en contra del equipo que dirige Toño Blasco, al quedarse esperando sus jugadores que devolvieran el esférico.

Para colmo, al final del partido se produjo un pequeño rifirrafe en el que se oyeron desde la grada insultos y amenazas hacia los zaragozanos para el partido de vuelta, que esperemos que sólo queden ahí y no ocurra la temporada pasada como con el Ebro y el Ariznabarra.