La fortuna se alió con el Real Zaragoza, que se vio superado en el campo por el conjunto local, el cual ya le ganó la pasada campaña por 3-1. Sin embargo, en la mañana dominical, un gol en propia puerta supuso la derrota del Ejea, que fue el conjunto que más empeño y juego puso para lllevarse los tres puntos en disputa.

Ambos equipos presentaron mentaldades ofensivas, sin desestimar el orden táctico, ofreciendo al público un espectáculo grato de observar. Los locales tuvieron dos ocasiones en los inicios del choque, que no supieron convertir. El Zaragoza se mostró menos incisivo, pero también se aproximaba, eso sí, más tímidamente. Pasado el descanso, Marcos y Alfonso volvieron a desperdiciar dos acciones de gol para el Ejea.

En una falta lateral a quince minutos de la conclusión del partido, Marcos introdujo el cuero en su portería, en una jugada bastante embarullada. Los locales no pudieron hincarle el diente a su rival, que defendió bien el gol de renta hasta el final.