Los miembros del consejo de administración del CAI Zaragoza se reunieron ayer por la noche a cenar para analizar con detenimiento y pausa, lejos de la calentura provocada por una derrota tan dolorosa como la de Murcia, la preocupante situación por la que atraviesa el equipo, que ha encadenado seis partidos sin ganar y, lo que es peor, transmite unas sensaciones realmente negativas. Sobre la mesa, una cuestión principal: el futuro de Curro Segura. A nadie escapa que la posición del técnico está claramente debilitada, en la cuerda floja concretamente, pero el club tiene la intención de que el granadino dirija al equipo el próximo domingo contra el DKV Joventut.

Ayer tarde, antes de reunirse con el resto de los compañeros de consejo, Reynaldo Benito, presidente de la entidad, y Alberto García Chápuli, director general, acudieron al entrenamiento vespertino para charlar con Segura, exigir una reacción y presenciar la primera sesión de la semana. Si no hay un giro importante en la posición del CAI, que al cierre de esta edición no se había producido, el entrenador andaluz se sentará en el banquillo el domingo a las 12.30 horas.

Eso sí, después de seis derrotas seguidas y una imagen lejana a lo que se espera, su puesto continuará en el alero y sólo una reacción inmediata a base de buenos resultados le permitirá conservarlo. En el caso de que finalmente se produjera una destitución hay tres candidatos principales para el relevo: Gustavo Aranzana, extécnico del León y ahora mismo sin equipo; Alberto Angulo, coordinador deportivo del club y responsable del EBA, y el argentino Lamas. En el Palacio de los Deportes de Murcia estuvo presente Fotis Katsikaris, el extécnico griego del Pamesa, en donde dejó un recuerdo nefasto.

EL PÍVOT De igual modo que el consejo debatió la situación del entrenador, también profundizó sobre los posibles retoques que debe sufrir la plantilla para mejorar sus prestaciones y el dinero, poco, disponible para acometerlos. El CAI Zaragoza lleva más de tres semanas buscando un pívot por toda Europa, con el que acrecentar el nivel del equipo en la zona, equilibrar el juego colectivo, ser más competitivos y no tan endebles cerca de canasta. Si no lo ha fichado aún es porque no ha encontrado el jugador idóneo y que mejore claramente lo que hay.

Hasta entonces no moverá ficha con Starosta, el pívot que será sacrificado si aparece un recambio de garantías. Al checo, el primero en la lista de salida, lo pretenden el Rosalía de la LEB y el Valladolid. Sin embargo, las gestiones no se harán hasta que esté atado su sustituto.