Real Madrid y Barcelona inician un nuevo curso protagonizando el duelo más esperado (22.00, TVE-1) con cuentas pendientes por saldar tras los duros enfrentamientos en todas las competiciones de la pasada temporada, y con proyectos retocados para aspirar a todo. La temporada empieza a lo grande en España. El duelo entre los dos gigantes que hace meses se disputaron todos los títulos y que, tras una pretemporada repleta de giras y viajes por el mundo, se encuentran a las primeras de cambio en dos encuentros que dan un título y que hacen ganar autoestima.

Para el equipo de José Mourinho es vital un triunfo. Demostrarse a sí mismo que puede superar al Barça, al que tan solo pudo tumbar en la final copera de Mestalla. En Liga no pudo con su regularidad y la semifinal de Liga de Campeones desató el huracán Mou que arremetió contra UEFA, estamento arbitral y todo lo que se le puso por delante.

En esa eliminatoria europea el técnico portugués aprendió un aspecto básico. En el Santiago Bernabéu no puede salir a defender y buscar un empate sin goles. Por eso cambiará en la Supercopa. De trivote defensivo, incluyendo a un central como Pepe, pasará a tridente ofensivo. Özil, Cristiano Ronaldo y Benzema marcan el ritmo del gol en la pretemporada blanca.

Los madridistas sienten que llegan más rodados que su rival, pero huyen del papel de favoritos. Por su mayor número de éxitos, se lo trasladan al Barcelona, que viaja a Madrid con el objetivo de lograr un resultado que le mantenga con plenas opciones de lograr el primer título de la temporada el próximo miércoles, en el partido de vuelta del Camp Nou.

Los azulgranas son conscientes de que llegan a la cita algo cortos de forma, ya que iniciaron la pretemporada una semana más tarde que el Real Madrid. Y jugadores clave en el esquema de Guardiola como Messi, Alves y Mascherano --u otros que lo deben ser como el chileno Alexis Sánchez--, apenas acumulan tres o cuatro sesiones de entrenamiento tras volver de vacaciones.

Otros puntales en el esquema del Barça como Piqué, Xavi o Busquets llegan tocados,. con Puyol y Afellay lesionados. El técnico azulgrana se llevó a toda la plantilla a Madrid, con tres jugadores del filial: Montoya, Muniesa y Jonathan dos Santos. Es seguro que Valdés estará en la portería y que Messi jugará de inicio. El argentino formaría el tridente atacante habitual con Pedro y Villa. Alexis aparecería en la seguna mitad.