La expresión de Cristiano Ronaldo, que supuestamente llamó "cagón de mierda" a Undiano Mallenco por no pitar el penalti de Mascherano, no será estudiada por el Comité Técnico de Árbitros (CTA). El colegiado no reflejó en el acta las palabras del portugués ni tampoco habrá denuncia para Cristiano por parte del CTA, pero este organismo sí que analizará las declaraciones que Sergio Ramos hizo tras el choque. "Hay cosas contra las que no se puede luchar. Ha habido un penalti claro de Adriano por mano y otro a Cristiano", dijo, visiblemente enfadado.

El CTA podría dar traslado de esas manifestaciones al Comité de Competición, tal como hizo con Piqué cuando cruzó sus manos como si se sintiera esposado porque Pérez Lasa no señaló un penalti de Ramos sobre Adriano en el Bernabéu el pasado mes de marzo. Mientras, la onda expansiva del arbitraje del Camp Nou amenaza con daños colaterales. El Sevilla no quiere pagar los platos rotos en su visita de mañana al Bernabéu.

Por ello, su presidente no ha tardado ni un minuto en situarse bajo los focos para ponerse el apósito antes que la herida. "Estoy convencido de que el partido transcurrirá por los cauces habituales, que serán deportivos y que el árbitro será el mejor de los contendientes. Veremos un gran espectáculo. Visitar el Bernabéu es una asignatura difícil, pero el Sevilla no renuncia a disputar los puntos en ningún campo", declaró José María del Nido.

En el Madrid, Carlo Ancelotti ya conoce todos los frentes abiertos por su planificación del clásico. El técnico italiano ha vuelto a perder crédito ante su presidente, los jugadores y, probablemente, ante la afición, lo que podrá comprobar mañana en el Bernabéu. Ahora tiene por delante tres encuentros vitales para que el equipo levante cabeza: Sevilla, Rayo y Juventus.

De momento, Carlo se reunió ayer con la plantilla en Valdebebas para analizar la derrota en el clásico. La mejor noticia que podría tener el técnico italiano es que Xabi Alonso pueda disputar unos minutos ante el equipo de Unai Emery.