La pelea por el título mundial de MotoGP, que hoy vivirá su octava estación en Assen (Holanda, 14.00 horas, Movistar TV), promete ser de lo más interesante y no solo porque se hayan añadidos pilotos de la categoría, empuje e ímpetu de Mavarick Viñales (Suzuki) o una moto portentosa, poderosa y con sello de futura campeona como la Ducati Desmosedici, que la próxima temporada aspirará al cetro pilotada por Jorge Lorenzo.

No, la incertidumbre se centra en saber si el bicampeón más joven de la historia, Marc Márquez, será capaz de sustituir con manos, inteligencia y arrojo la falta de motor, de aceleración y de velocidad punta (tal y como quedó vergonzosamente patente en la meta de Mugello donde Lorenzo le arrebató la victoria por mejor propulsor) de su Honda RC213V frente a la completísima Yamaha M1 del tricampeón mallorquín y de Valentino Rossi.

ñTodo este invierno he tratado de trabajar mentalmente en lo que fallé el año pasado", explica Márquez, después de lograr, de la forma más pícara, la cuarta posición en la parrilla de hoy en Assen (Dovizioso pole, Rossi segundo, Redding tercero, Lorenzo el 10° y Pedrosa el 15°). Cuando faltaban 9.15 minutos para la finalización de la quali y no tenía certificado tiempo alguno, es decir, salía 12°, se cayó, olvidó su moto n° 1, saltó el guardarraíl, buscó un comisario para que le llevase al box, no lo encontró, pero sí vio un scooter con la llave puesta, se subió a él, lo puso en marcha y, justo cuando retorció el puño del gas, vio, al majestuoso fotógrafo italiano Tino Martino, íntimo amigo de Valentino para quien trabaja con la agencia Milagro, que le hacía señas de que esa motito era suya.

LOS 60 PUNTOS

"Le he pedido permiso por señas, me ha dicho, también con señas, '¡tira, tira!', yo le he saludado en plan ¡señor, sí, señor! y he salido volando hacia el box", contó el de Cervera, que añadió: Si Tino no me la presta, arranco igual, ¡me estaba jugando mucho!". Ese agresivo y pillo Márquez es el que, tal y como reconoció al EL PERIÓDICO su jefe, el japonés Shuhei Nakamoto, aprendió en su propia piel las enseñanzas del 2015", cuando se cayó seis veces en carrera por arriesgar más de lo necesario y perdió 60 puntos al caerse siendo segundo en Argentina, Italia y Barcelona.

Con esos 60 puntos, hubiese podido aspirar al título hasta el final. Ahora, cuando su moto es inferior a la Yamaha, Ducati y casi a la azulada Suzuki, Márquez va con tiento. Al empezar el Mundial dije que si salíamos de Barcelona a 10 puntos de Lorenzo o Rossi en la general, teníamos posibilidades de pelear el título. Y somos líderes con 10 puntos más que Jorge y 22 más que Vale. No es nada, pero ahí estamos, sí". Ahora, Márquez se siente a gusto sobre la moto pues me permite ir veloz en curvas. Nos hemos centrado en esa mejoría, ya que el problema del motor, ya precintado, la falta de aceleración y velocidad punta, no se puede solucionar".