La Liga Reto Iberdrola comienza este fin de semana. La categoría ha tenido que adaptarse a las nuevas circunstancias para esta temporada. Condicionada por el final abrupto del curso pasado, en esta ocasión 34 equipos disputan la división de plata del fútbol femenino español. Entre estos hay un representante aragonés, el Zaragoza CFF cumple ya su tercera temporada desde su descenso y dará el pistoletazo de salida el domingo frente al CD Fundación Osasuna.

El conjunto zaragozano será anfitrión, por lo que el fútbol volverá al Enrique Porta de Villanueva de Gállego en su horario habitual (12.00 horas) con «muchísimas ganas desde que se jugó el último partido en el mes de marzo», explica el entrenador del equipo, Nacho Bracero. El técnico es consciente de que al ser «el primero después de muchos meses sin competir, aunque se haya entrenado durante esta pretemporada que ha sido de ocho semanas, realmente llegamos con ganas de volver a pisar el campo y poder jugar un partido oficial». Se han jugado partidos amistosos, de hecho el equipo acabó la pretemporada el pasado sábado 10 de octubre ganando a un rival de su misma categoría, el Atlético de Madid B, con la portería a cero y dos goles a favor. Pero no es lo mismo que estar en dinámica de competición.

A pesar de esto, el técnico hace una valoración «bastante buena» de la pretemporada y adelanta que «los entrenamientos han ido tal cual lo esperado y la respuesta de las jugadoras también». «Los partidos amistosos que se han jugado han ido en la línea de lo que hemos trabajado y cada día en una progresión constante, con lo cual la valoración es muy positiva», reitera Bracero, que da a entender que la situación del equipo es la óptima para sumergirse en el calendario liguero.

El club ha incorporado este verano diez fichajes, cuatro para la zona defensiva, otros tantos para el ataque, Lisbeth Castro para la portería y Peace Efih para el centro del campo. Mujeres de procedencias muy dispares que se han acoplado al proyecto del conjunto aragonés. «Estamos muy contentos de cómo se han acoplado los fichajes, porque lo primero que piensas cuando traes a una jugadora extranjera es en el proceso de adaptación y realmente lo han hecho muy rápido, alguna casi instantáneo», explica el técnico orgulloso del resultado que ha dado la confección de la plantilla hasta el momento y añade que no solo se han adaptado a la ciudad, sino que también «a la dinámica del grupo y al juego». «Cada una viene de un país diferente pero incluso dentro del vestuario, a pesar de tener distintas nacionalidades, se respira que el equipo está junto», asegura Bracero.

Con el ritmo que ha llevado en pretemporada y los resultados provisionales de la combinación de todas las piezas, el club tiene claro su objetivo para este curso: el ascenso. «Está marcado casi desde pretemporada, desde el momento en el que tuvimos las primeras reuniones para confeccionar la plantilla de este año ya estábamos pensando en subir», confiesa el entrenador. Lo único que pretende el club es poder jugar la Liga Iberdrola y, por esto, «cada partido es una final», asegura Bracero.

Por lo tanto, en la primera final, contra el Osasuna, espera «un equipo seguro, con las ideas claras y sobre todo que sea determinante en el área contraria, es primordial empezar ganando este partido por lo que significa, por cómo están estructurados los grupos». Cuatro grupos de ocho o nueve equipos en los que será decisivo cada punto. «El Osasuna la temporada pasada terminó el cuarto y es uno de los favoritos a ascender, al igual que nosotros. Vamos a estar ahí. El objetivo es ascender», reitera.